Con nocturnidad y alevosía, el Partido Popular en el Senado ha enmendado la nueva Ley del Sector Eléctrico eliminando de un plumazo la aportación de 3.600 millones de euros que los Presupuestos Generales de Estado destinaban a reducir el déficit de tarifa. Esta decisión ha motivado que UNESA, la patronal que agrupa a las cinco grandes eléctricas…

… se haya dejado oír en los últimos días en numerosos medios de comunicación para mostrar su perfil más victimista y de paso y como ya es habitual, cargar nuevamente contra las renovables, repitiendo falsos mantras que a fuerza de insistir van irremediablemente calando en parte de la sociedad española.

“Entre 2005 y 2012 el ahorro estimado asciende a 32.538 MM de euros. Es decir, que sin renovables, el déficit de tarifa hubiera resultado el doble”

En sus intervenciones UNESA insiste en recordarnos que contamos en nuestro mercado mayorista con los precios más competitivos del continente, sin hacer mención a que esto es posible gracias, en gran medida, a la participación en el mismo de las Renovables, aspecto que por cierto el Ministerio tampoco quiere reconocer, según la respuesta ofrecida a la pregunta de la diputada Laia Ortiz de ICV, que cuestionaba cuánto habían ahorrado las renovables en el mercado desde 2005.

La contestación fue digna de un regate del crack futbolístico que el lector prefiera, alegando que al intervenir tantos factores en el mercado es imposible la contestación. APPA en cambio sí ha realizado ese ejercicio y entre 2005 y 2012 el ahorro estimado asciende a 32.538 MM de euros. Es decir, que sin renovables, el déficit de tarifa hubiera resultado el doble. ¿Será por eso que no quiso el equipo al frente del Ministerio, ilustres economistas, responder a una pregunta tan sencilla?

El mercado eléctrico más caro de Europa

Pero he aquí que en estos últimos días repentinamente hemos pasado, de un día para otro, a convertirnos en el mercado eléctrico más caro de Europa. El alza de los precios es coincidente con una mayor participación de las centrales térmicas en el mercado debido al aumento de la demanda causada por la ola de frío, sumado a una baja producción renovable y la parada de tres centrales nucleares. Estas variables justificarían un sensible incremento de los precios, pero de ningún modo podemos hallar explicación técnica para descifrar una escalada de precios de casi un 70% respecto al mes de noviembre.

Como ejemplo, el domingo 8 de diciembre en España se pagó de media por el MWh 93 euros. Mientras tanto, en Francia se pagó a 51, en Alemania y Austria a 32, en Suiza a 58 y en los países escandinavos a 35. Esto es, en España comparativamente se pagó entre un 60 y un 190 por ciento más por la energía respecto a nuestros vecinos europeos. La tónica no ha cambiado en los últimos días.

Dado que no existe, como escribí anteriormente, razón técnica que justifique la situación actual, debemos apuntar en otra dirección e inevitablemente sospechar que ciertos agentes podrían presuntamente estar aprovechando su posición dominante para elevar artificialmente el precio del mercado.
Varios podrían ser los motivos:

  • Inflar el precio del mercado a plazo de la energía en los días previos a la subasta CESUR. Las previsiones actuales hablan de un encarecimiento de entre el 15 y el 20 por ciento respecto a la anterior subasta, lo que conllevaría un incremento de la tarifa TUR de entre el 8 y el 10 por ciento, independientemente de la decisión que tome el MINETUR sobre los peajes.
  • Utilización de los consumidores como arma de presión al gobierno durante las negociaciones para que éste avale la titulización de 3.600 millones de euros, que la enmienda en el Senado a la nueva Ley del Sector Eléctrico ha eliminado de los Presupuestos Generales del Estado.
  • Generación de importantes beneficios con la venta de la energía de sus centrales térmicas, hidráulicas y nucleares, que no solo están produciendo a un precio muy elevado, sino que gran número de ellas están redondeando el negocio con ingresos extras provenientes de los servicios de ajuste del sistema.
  • Debilitamiento de las comercializadoras independientes que no están verticalmente integradas y que están teniendo que asumir grandes pérdidas desde primeros de diciembre al tener que comprar la energía a un precio muy superior al estimado en sus contratos de venta.

Toda esta situación está sirviendo para desnudar la fragilidad de nuestro mercado eléctrico y poner de relieve la escasa competencia existente entre los generadores que marcan precio en el pool, haciendo necesaria una profunda revisión del funcionamiento de nuestro mercado eléctrico.

Golpe a la competitividad de las empresas

Otro motivo más para la preocupación es que tampoco el MINETUR sale especialmente perjudicado de esta situación, ya que si bien es cierto que tendrá que anunciar una importante subida de la luz de cara al próximo trimestre, culpará al mercado de ello y por otro lado el alza de precios del pool llevará aparejado un descenso notable en el importe de las primas equivalentes que recibe el Régimen Especial, por lo que contribuirá a rebajar el déficit y así podrán colgarse una medalla los señores Nadal y el ministro Soria (cuando en los primeros meses del año, su desafortunada decisión de mandar a todo el régimen especial a tarifa costó a los consumidores mil millones de euros).

La situación es de tal gravedad, por cuanto afecta a la competitividad de las empresas españolas, que algunas fábricas han debido detener su producción esta semana por el alto coste de la energía.

Los ciudadanos, si la situación no retorna a la normalidad en breve, serán los siguientes en sufrir las consecuencias. Los señores Nadal y Soria se enfrentan por tanto a un problema de gran magnitud. Su respuesta a este envite retratará su posición. Los consumidores esperan. Las eléctricas también.