Tal y cómo está el panorama energético, en el que Tú te bajas la potencia y ellos suben esa parte de la factura “para ayudarte”,  y que nuestros esfuerzos de ahorrar en el consumo no los vemos reflejados en nuestra factura de la luz, vamos a presentar diferentes alternativas que nos ayuden a obtener una respuesta a preguntas tan frecuentes como  ¿Tienes la potencia contratada que realmente necesitas? ¿Cómo sé si la potencia que tengo contratada actualmente es la que mejor se adapta a mis necesidades?

Para saber con cierta precisión cuánta potencia necesitamos, vamos a anotar los aparatos eléctricos que tenemos y sumar la potencia que demanda cada uno de ellos, información que podemos obtener o en los libros de instrucciones o bien en la parte trasera de cada uno de ellos.

Una vez que tengamos esta suma hay que multiplicar este resultado por el “factor de simultaneidad” (dado que no todos los aparatos tienen que funcionar a la vez). Este factor puede variar y para simplificar los cálculos hemos considerado dos posibilidades:

Factor de Simultaneidad de 0,33,  si hacemos una utilización alta de nuestros aparatos eléctricos, nos pasamos largas jornadas en nuestra vivienda u oficina que hacen que tengamos en funcionamiento muchos al mismo tiempo.

Factor de Simultaneidad de 0,22, si por el contrario podemos ajustar y evitar el uso de varios aparatos eléctricos a la vez y/o  nos pasamos gran parte del día fuera.

 Esta operación nos dará una idea aproximada de la potencia que necesitamos. Para que lo tengas mucho más claro te presentamos varios escenarios en función del tamaño de nuestra vivienda, características de la misma, así como también del número de habitantes.

 Potencia contratada óptima para viviendas 50/80 m2

Potencia óptima a contratar para una vivienda de dos habitantes (sin suministro de gas)

 

Potencia óptima a contratar para una vivienda de dos habitantes (con suministro de gas)

 

 Potencia contratada óptima para viviendas 90/110 m2

Potencia óptima a contratar para una vivienda de cuatro habitantes (sin suministro de gas)

 

Potencia óptima a contratar para una vivienda de cuatro habitantes (con suministro de gas)

Después de ver estos ejemplos y haber realizado nuestro cálculo, el resultado puede ser:

1.   Tengo la potencia óptima, ¡enhorabuena estás contribuyendo a la eficiencia energética y no malgastas dinero!
2.   Puedo reducir la potencia, pero, …¿Cuánto me voy ahorrar?

Pues bien, aquí te presentamos una tabla del ahorro (con los precios de las compañía que patrocina este blog) que tendríamos en un año en función de la potencia que tuviésemos contratada y la que mejor podría adaptarse a nuestro uso diario.

Tabla de ahorro anual al bajarse la potencia contratada <strong>(instalación monofásica y trifásica)</strong>

Tabla de ahorro anual al bajarse la potencia contratada (instalación monofásica y trifásica)

Si puedes disminuir tu potencia y ya sabes el ahorro que te va a suponer  ¿a qué esperas para gestionarlo?  Es un trámite muy sencillo, llama a tu comercializadora y te indicarán los pasos a seguir para llevarlo a cabo a la mayor brevedad posible.

Por último, para evitar sustos, tenemos que recordar que:

♦ La reducción de potencia está sujeta a un coste regulado, en concepto de Derechos de Enganche que asciende a 9,044€ + IVA, por tener que ir un técnico de la Distribuidora a sustituirnos el ICP. Esta factura nos la enviará nuestra comercializadora según su procedimiento habitual.

♦ Debemos asegurarnos que esta nueva potencia que vamos a contratar es la  que mejor se adapta a nuestras necesidades, puesto que si contratamos menos potencia de la necesaria, el ICP  ( Interruptor de Control de Potencia) “saltará” automáticamente dejando la instalación sin servicio y por tanto, deberemos solicitar nuevamente un aumento de potencia (siempre debemos tener en cuenta el RD 1164/2001, leer más en ¿Buscas respuestas sobre la factura de la luz?)  que implicaría un coste de Derechos de Enganche así como también un coste de Derechos de Acometida que variará en función de la potencia contratada y la nueva potencia a contratar.

Y recuerda: Si gestionamos bien el modo y el momento en que utilizamos nuestros aparatos eléctricos podemos ser más eficientes, necesitar menos potencia y ahorrar dinero todo al mismo tiempo.”