Sí, sí, como suena: el balance neto, el intercambio de energía con la red, se ha aprobado en España. Era una buena apuesta sostener que no se promulgaría jamás, pero los que gustan de jugar sobre seguro han perdido. Nadie lo hubiera dicho, porque el Gobierno ha decidido que la única modalidad de autoconsumo sea el instantáneo, pero ahí está, flamante, el balance neto puro, el intercambio en diferido de unidades energéticas: un kWh diurno por un kWh nocturno, el sueño de todo autoconsumidor fotovoltaico, por fin publicado en las páginas del Boletín Oficial del Estado. Eso sí, sólo afectará, si es que alguna vez se puede llevar a la práctica, a Murcia.

Al igual que Navarra, Baleares y Extremadura, Murcia ha considerado que tiene competencias en las instalaciones de autoconsumo en baja tensión que no inyecten excedentes en la red. Junto a esta asunción de funciones, que bien puede contravenir el Reglamento electrotécnico de baja tensión (Real Decreto 842/2002), estas comunidades han aprobado procedimientos administrativos más rápidos que los habituales y están canalizando subvenciones: 700.000 euros en Navarra y 400.000 en Baleares.

Bienvenido sea el apoyo, que no por casualidad se produce antes de las elecciones autonómicas. Extremadura, en un alarde supino de generosidad, hasta ha llegado a plantear en foros públicos el establecimiento de compensaciones para los autoconsumidores si el Gobierno termina aprobando el peaje de respaldo, más conocido como impuesto al sol.

Sin embargo, Murcia ha ido más allá del dudoso invento del autoconsumo de inyección cero, que, dicho sea de paso, tiene muy poco sentido si no se instalan baterías, práctica la mar de sensata, no por casualidad prohibida en España (Real Decreto 1699/2011).

Murcia, sobrepasando claramente las competencias que se arroga, ha regulado también para los casos en que haya excedentes de energía vertidos en la red. Tome aliento y veamos el texto legal en cuestión, concretamente el segundo punto del artículo 20 bis de la recientemente reformada Ley 10/2006 de Energías Renovables y Ahorro y Eficiencia Energética de la Región de Murcia:

Balance neto sin citarlo como tal

“Las instalaciones generadoras de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, y en particular las de tecnología solar fotovoltaica de pequeña potencia, previstas para el consumo instantáneo o diferido en las modalidades de autoconsumo reguladas en la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, podrán considerarse como instalaciones de intercambio de energía. La cesión de energía producida por estas instalaciones al sistema eléctrico no llevará aparejada contraprestación económica alguna, estableciéndose por la consejería competente en materia de energía las compensaciones por dicha cesión, en términos energéticos, sin perjuicio del cumplimiento de las condiciones económicas establecidas por el Gobierno para la venta de energía no autoconsumida.”

Pues establece el balance neto, aunque la expresión no aparezca como tal en todo el texto legislativo: los autoconsumidores murcianos podrán ceder energía, sin contraprestación económica alguna, pero el Gobierno regional les compensará con energía, al margen de lo que les corresponda percibir por la venta de la luz en el mercado mayorista. Ahora bien, eso, que para muchos es música celestial… ¿Cómo se hará? ¿Asumirá el Gobierno regional la diferencia de precio de la energía saldada energéticamente en las distintas franjas horarias del mercado mayorista de la electricidad? ¿Cuál será el tratamiento de los peajes en ese saldado energético? ¿Y cuál el del futuro peaje de respaldo?

Los autoconsumidores murcianos podrán ceder energía, sin contraprestación económica alguna, pero el Gobierno regional les compensará con energía, al margen de lo que les corresponda percibir por la venta de la luz en el mercado mayorista

 

Pues resulta que la nueva Ley no responde a ninguna de esas preguntas, básicas para pasar de las palabras a los hechos; sólo afirma, en el párrafo siguiente, que “se definirán las condiciones técnicas y administrativas” que deben cumplir las instalaciones ubicadas en Murcia para beneficiarse de las nuevas disposiciones. Muy poca cosa para tanta expectativa, ¿no? Parece que los jugadores que negaban la aprobación del balance neto pueden haber perdido en teoría, pero no en la práctica.

Seriedad, por favor

La concatenación de procesos electorales está resultando beneficiosa para el autoconsumo y para las renovables en España en general, aunque sólo sea para demostrar a propios y extraños que las energías verdes siguen teniendo muy buena imagen entre los españoles, y, por lo tanto, tirón electoral.

Otra cosa es que las actuaciones de los candidatos a la reelección vayan a tener el impacto que parece cuando la prensa lo traslada a titulares. Por obra y gracia del Gobierno central, el mercado del autoconsumo está en hibernación, esperando el parto de la regulación nacional y su impuesto al sol, prometida reiteradamente desde hace ya dos años. Y sería de agradecer que todas las comunidades autónomas se tomen en serio las posibilidades de desarrollo que están en sus manos. ¿Por qué no instalan masivamente renovables en sus edificios? ¿Por qué no contratan sólo electricidad verde? ¿Por qué no exigen en sus licitaciones que la electricidad de sus proveedores sea verde?