El primer Foro SKV [1]  que reunió a una decena de especialistas del Sector Energético puso de manifiesto la dificultad de consensuar al cien por cien un diagnóstico sobre el Sistema Eléctrico Español, consenso que se convierte en imposible a la hora de recetar las soluciones a la caótica –en esto sí había acuerdo- situación que vive actualmente. Sí que hubo unanimidad a la hora de considerar “inminente e inevitable un cambio radical del sistema eléctrico, el sistema eléctrico va a cambiar, el negocio eléctrico va a transformarse pronto y todos tendrán que entenderlo y asumirlo”. También era unánime la convicción de que todas las medidas adoptadas hasta ahora no han dado respuesta a los problemas que se pretendían atajar.

Entre las personalidades del sector que participaron en el Foro SKV (1) figuraban  expertos de diversos ámbitos: asociaciones sectoriales, regulador, operador del sistema, medios de comunicación y empresas tanto productoras como comercializadoras y consumidoras de electricidad. La complejidad del sector con elementos de todo tipo que convergen como los económicos, los sociales, los medioambientales, los estratégicos o los industriales por citar unos ejemplos; la extensa normativa  con cientos de textos que se ha sucedido en el BOE en los últimos años especialmente; o la opacidad del mercado se reflejaron en los matices de cada intervención, en los prismas tan diversos desde los que se puede uno acercar a esta realidad.

Sin embargo hubo ideas que sí recabaron al menos el asentimiento general, por ejemplo la necesidad de potenciar las interconexiones que permitirían crear un comercio con la producción de excedente de nuestro país que puede alcanzar un volumen importante dado el “exceso” de capacidad de generación o la necesidad de  “incrementar las interconexiones para favorecer precios más bajos en el mercado europeo”. También se reconoció que “en el recibo de la luz se cargan demasiadas cosas” y se señalaba, para empezar, a los costes extrapeninsulares (que algunos cuestionaron en su cuantía) y a los pagos por interrumpibilidad que se han convertido en una “subvención” industrial puesto que como elemento de apoyo a la gestión del sistema ya no se emplean ni se van a utilizar en mucho tiempo.

Deberían incrementarse las interconexiones para favorecer precios más bajos en el mercado europeo

Nucleares y grandes hidráulicas: amortizadas

En este punto algunos de los participantes denunciaron que las centrales nucleares y las grandes centrales hidráulicas ya están amortizadas y no deberían percibir el precio marginal del mercado mientras que otros apuntaban a que las primas a las renovables deberían haber estado todos estos años en el término de energía de la contabilidad eléctrica pues estaban directamente vinculadas a la generación.

Otro punto de acuerdo fue lamentar la señal contraria al ahorro que supone el hecho de que el setenta por ciento sean costes fijos. “Todas las señales que se han dado hasta ahora en las reformas han penalizado el ahorro” se afirmó.

La distribución provocó un encendido debate empezando por el hecho, calificado de inaudito, de que todavía está en vigor el RD 1955/2000 que ha permitido muchos abusos por parte de las grandes compañías distribuidoras y como prueba de ello se puso de manifiesto que “en ningún caso de conflicto de acceso de terceros a la red se había dado la razón desde el regulador a las grandes compañías eléctricas”. Sí que se señaló que “todavía se requerirán inversiones en el futuro para poder gestionar la producción renovable” y que parece lógico que quién disfruta de unos precios regulados –como es el caso- no debería poner pegas a que sus costes sean auditados. Esto afecta actividades como la distribución y el transporte y no solo las primas a las renovables.

La fotovoltaica, llamada a desempeñar el papel más importante

También se planteó que este es un sector que está tan enredado en la compleja situación actual que no habla lo suficiente del futuro, un futuro para el que sí que hubo unanimidad para apuntar que la fotovoltaica es la tecnología llamada a desempeñar un papel más importante. Fue más complicado realizar un diagnóstico común de su desarrollo entre 2007 y 2008 que  algunos no dudaron en calificar de “burbuja nefasta” y otros de “error regulatorio” que no valida su demonización y su castigo retributivo en la actualidad. Se destacó la presión de comunidades autónomas y ayuntamientos para no poner freno a tiempo a ese error o burbuja –según unos y otros- dados los intereses que estas entidades administrativas tenían en un desarrollo rápido de esta tecnología.

Para ese nuevo escenario energético que se augura se considera que “el ahorro y la eficiencia en los edificios se van a imponer, ya se están imponiendo, mucho más rápido de lo que se presume”.  La eficiencia energética de los edificios es una variable fundamental ya en la toma de decisiones de las empresas, todavía más en las más grandes, a la hora de comprar o alquilar. Este sector ya asumido las ventajas de considerar los certificados energéticos de sus sedes como un elemento fundamental a la hora de tomar una decisión final. Una tendencia que todavía no se ha trasladado al consumidor doméstico pero que no tardará también en hacerse prioritaria en este ámbito.

La eficiencia energética de los edificios es una variable fundamental ya en la toma de decisiones de las empresas, todavía más en las más grandes, a la hora de comprar o alquilar

Por último y respecto a las últimas medidas que afectan al recibo de la luz con las ofertas realizadas a los consumidores para un precio fijo se apuntaba irónicamente que “las compañías eléctricas han enseñado la patita” en referencia a los “altos precios ofertados que no aconsejan ponerse en sus manos” y que “hasta ahora hemos asistido a una transformación lampedusiana, es decir muchos cambios para que todo siga igual”.

[1] SKV son las siglas del nombre del blog de Gesternova “SoloKilovatiosVerdes”)

[2]Las opiniones vertidas en este resumen del debate no comprometen a ninguno de los participantes en el mismo sino que son responsabilidad de Solokilovatiosverdes como interpretación de lo manifestado en el transcurso de la reunión.  Entre los asistentes figuraban, entre otros, Alberto Carbajo, Rubén Esteller, David Lázaro, José María González Vélez, Jorge González Cortés y Sergio de Otto.