“El mundo está cambiando”, es una frase manida que se lleva diciendo desde hace décadas y que siempre es verdad debido a la obviedad que tiene el contenido de la misma. Dicha expresión debería evolucionar hacía un “El mundo está cambiando cada vez más y más rápido”.

Las nuevas tecnologías nos permiten investigar más rápido, llegar a resultados experimentales más rápido y buscar aplicaciones más rápido. Nos apoyamos en tecnología recientemente descubierta para crear nueva tecnología que a su vez nos ayudará a desarrollar nueva tecnología en el futuro, aunque esta afirmación parezca dicha por nuestro presidente del gobierno cambiando tecnología por máquinas, es una gran verdad que no debemos olvidar.

La generación de energía ha evolucionado y lo ha hecho mucho más rápido de lo que nos esperábamos. Cada vez es más extraño encontrar a una persona que defienda las energías fósiles para generar electricidad. El carbón, el gas y el fuel emiten gases nocivos para la vida afectando a la atmósfera y al clima, esto es una realidad basada en miles de estudios de diferentes universidades y centros de investigación. Una evidencia comparable al descubrimiento de la esferificación de la tierra aunque entonces también durante años existieron negacionistas pese a que, como sucede ahora, las pruebas eran irrebatibles.

Cada vez es más extraño encontrar a una persona que defienda las energías fósiles para generar electricidad

Si existen nuevas tecnologías que son capaces de generar electricidad sin emitir gases nocivos ni dejar residuos radiactivos, que son capaces de generar calor o frio sin quemar gas, y que son capaces de dar una solución en movilidad al margen de los motores de combustión, ¿por qué no aprovecharse de esa evolución tecnológica? Nos maravillamos del desarrollo de la humanidad en general, pero en la energía nos está costando dar el salto evolutivo. Seguir construyendo centrales de carbón o poner peajes al autoconsumo es comparable a tener una TV de tubo o seguir utilizando MSdos como sistema operativo.

Debemos implementar las nuevas tecnologías que tanto ha costado desarrollar y pasar a un modelo “cero emisiones” en todo el consumo energético global. Resulta evidente que esto no se puede hacer en un día, ni en un año, pero si aplicar medidas que fomenten la tendencia, es necesario tener una visión largoplacista.

Debemos implementar las nuevas tecnologías que tanto ha costado desarrollar y pasar a un modelo “cero emisiones” en todo el consumo energético global

En Noruega quieren restringir el motor de combustión para 2025, un país con una fuerte industria petrolera, decide implantar el coche eléctrico de una manera definitiva de aquí a 8 años. Se me ocurren varios motivos para adoptar esta medida, inicialmente todos pensamos en la medioambiental pero, por supuesto, también existe la motivación económica, son inversiones a largo plazo que se tarda en amortizar, como cualquier proyecto, pero que a la larga beneficia al estado de bienestar y al bolsillo del ciudadano.

Fotovoltaica: en EEUU 1 MW cada 32 minutos, en España 1 MW quince días

En todo el mundo se instala fotovoltaica y eólica, tecnologías cada vez más baratas con cero emisiones. En Estados Unidos, cabeza de occidente, la creciente instalación de FV es abrumadora. Según datos de la UNEF, solo en el último trimestre de 2016 se han instalado 4GW solares fotovoltaicos, un 39% de toda la potencia nueva conectada a red, con un promedio de 1MW cada 32 minutos (en España nos vamos a la vergonzosa cifra de 1MW cada quince días).

Evolución potencia solar en USA trimestre a trimestre

Sin irnos tan lejos, en la mayoría de los países de Europa existen regulaciones mucho más favorables a la energía renovable. En concreto, nuestro vecino Portugal, con un sistema eléctrico acoplado y una radiación solar idéntica, tiene un régimen llamado “Unidades de Pequeña Producción”, un sistema de autoconsumo y generación distribuida que fomenta el aprovechamiento de energía sin crear nuevos costes para el sistema eléctrico.

Situación del Autoconsumo en Europa 2016

Situación del Autoconsumo en Europa 2016. En España tenemos la legislación más restrictiva. Fuente ANPIER

La eficiencia de la bomba de calor

Y no olvidemos el clima, con el gradiente de temperaturas de la península, ¿Cuál creen que resulta la mejor solución para la generación de frío y calor? Desde luego no parece que sea un sistema de caldera de gas con calor por radiación sumado a un sistema de frio por fan coils, dos sistemas independientes para cada estación. La bomba de Calor y Frío utiliza un mismo equipo para aclimatar en verano y en invierno y encima no emite gases nocivos en el centro de la ciudad.

Para terminar, vamos a cuadrar el círculo energético, les pido que imaginen una vivienda con placas fotovoltaicas en el tejado, capaces de generar la electricidad que demanda la bomba de calor para aclimatar la casa, cargar el vehículo eléctrico y un sistema almacenamiento para los periodos nocturnos. Un sistema energético Full Electric con cero emisiones en todo el proceso, ¿Creen que estoy hablando de un futuro muy lejano? Pues la tecnología existe, los costes actuales permiten amortizan la inversión en menos de 10 años y la sociedad lo demanda. Parece ser que ese futuro se ha convertido en presente y es imparable.