Pues sí, contratar electricidad verde para tu empresa puede ser más barato que hacerlo con la convencional y de hecho lo es en muchos casos; es además una iniciativa responsable ante la sociedad; y, por último, también puede interpretarse como un gesto solidario con todos los que hacen frente a los retos que plantea el cambio climático. Hace dos años Gesternova publicaba su ebook “La  electricidad verde y tu negocio” con el que pretendía animar a las empresas a llevar a cabo el cambio de comercializadora del suministro eléctrico contratando con una que “solo” ofrezca kilovatios verdes. Un primer detalle importante: “solo”. Si le compras los kilovatios verdes a una comercializadora que también ofrece “kilovatios sucios” no estás incidiendo con la misma fuerza en el mercado para promover el desarrollo de las energías renovables.

El primer objetivo de la pionera de las comercializadoras verdes era romper el falso mito de que la electricidad verde es más cara, una falacia muy interiorizada especialmente en el mundo económico donde caló más que en ninguna otra parte la intoxicación de las eléctricas convencionales. Este mito de entrada suponía un obstáculo mayúsculo puesto que muchos empresarios ni siquiera querían aceptar ofertas dando por válido que ese paso iba ir en contra de su cuenta de resultados. Miles de empresas han comprobado ya que su factura puede reducirse contratando electricidad verde y al mismo tiempo lograr otras ventajas.

En este ebook se afirma que la contratación de electricidad verde por parte de las empresas es en primer lugar un derecho (sí, son todavía muchas las que no han interiorizado que tienen esa opción), pero también puede ser una decisión estratégica, una opción en la gestión de tu empresa o una apuesta más del compromiso social de la misma”. Efectivamente son muchos los responsables de las pequeñas y medianas empresas que no tienen en su agenda este paso que puede ser relevante en la actividad de su empresa. “En otros ámbitos de nuestra actividad estamos acostumbrados a cambiar de suministrador de servicios básicos pero parece que existen ciertos tabús en el mundo de la electricidad, inercias y mitos que hacen que en él sea mucho menos frecuente el ejercicio de elegir”. Esos tabús y mitos quedan desmontados o aclarados en un primer capítulo, “¿Por qué la electricidad verde?”, en el que se abordan los argumentos a favor de las energías renovables como la necesidad de la lucha contra el cambio climático, la volatilidad de los combustibles fósiles, los retornos socioeconómicos de unas y otras tecnologías o la necesidad de reducir nuestra dependencia.

Las ventajas de la electricidad verde

Hoy sigue siendo recomendable la lectura de este manual para que especialmente las pymes, conozcan las ventajas que suponen para ellas optar por la energía limpia, más allá de la reducción de costes que, como he dicho, es una realidad en contra del tópico de relacionar energía verde con energía cara. Sí, porque la responsabilidad social de las empresas es algo más que una memoria bien elaborada con pequeños detalles, es cada día más una exigencia de la sociedad que reclama y exige a las empresas un comportamiento responsable en todos los aspectos.

La responsabilidad social de las empresas es algo más que una memoria bien elaborada con pequeños detalles, es cada día más una exigencia de la sociedad que reclama y exige a las empresas un comportamiento responsable en todos los aspectos

Este ebook pone de manifiesto también como la comercialización de electricidad verde es una realidad creciente en Europa, por ejemplo, en Alemania en el año 2010 un 8% de los puntos de suministro tenían contratada electricidad verde, porcentaje que ya se ha triplicado y  que en nuestro país todavía es insignificante.

Por si a las empresas les queda alguna duda en la guía puede encontrarse una información muy práctica sobre los temas que hay que tener en cuenta a la hora de dar ese paso que podemos calificar de “decisión estratégica” como lo es cambiar de comercializador. No todas la pymes son conscientes de la potencia que tienen contratada (heredada quizás de otro inquilino de su sede, no revisada después de un cambio de maquinaria, etcétera) o el tipo de contrato que firmaron hace años ni lo que pueden exigirle a un servicio atención al cliente, etcétera y, por último, explica los  sencillos pasos —sí, muy sencillos—que hay que dar para  llevar ese cambio de comercializadora para garantizarse el suministro de electricidad de origen cien por cien renovable y con un mejor precio.