Hace unos días navegando por internet, me fijé en un dibujo que tiene Energiewende (transición energética alemana, que recomiendo echar un vistazo: también está en español)  con las zonas de evacuación en caso de desastre nuclear según el mismo criterio seguido en el accidente de Fukushima, esto es, 30 km a la redonda. También marcaban la zona de evacuación recomendada por Estados Unidos: 80 Km.

Ahí quedó la cosa hasta que el pasado jueves, en una jornada organizada por el Ayuntamiento de Alcobendas sobre la factura doméstica de la luz, una señora, ya entradita en años, cuando salió el tema de qué cara está la electricidad, empezó a soltar la retahíla que a mucha gente de su edad han inculcado fácilmente: “Claro, es que tenemos que comprar casi toda nuestra electricidad a Francia que la tiene muy barata porque tiene muchas centrales nucleares. Lo que deberíamos hacer nosotros es poner muchas también”.

Algo se encendió en mi cabeza porque enseguida recordé el dibujo y pensé: ¿Lo tendremos igual para España? Esa misma tarde me tiré un buen rato buscando en Google pero… no lo encontré, cosa que tampoco me extrañó, así que me puse manos a la obra y pensé en hacerlo yo mismo, más por curiosidad que otra cosa.

 

Energía nueclear Evacuar Reus

 

 

Lo primero que me di cuenta es que quien eligiera la ubicación, sabía lo que hacía porque realmente no hay núcleos muy poblados “demasiado” cerca, pero también pensé que los criterios de seguridad de entonces seguramente no son para nada los de ahora. Sinceramente no sé qué zona de evacuación contemplan nuestras centrales en caso de accidente muy grave (fusión del núcleo), pero estoy casi convencido que no son los 30 km que se ha considerado para Fukushima (y mucho menos 80 km) porque resulta que Reus (100.000 habitantes), para el caso de Vandellós II, entra justo en el radio de 30 km y por tanto habría que evacuarla.

Seguramente se contemplaran de 2 a 5 km a la redonda que es la norma de entonces, distancia ridícula para un caso grave, como se ha demostrado en los accidentes ocurridos (en Chernóbil también fueron 30 km la zona de exclusión).

Según la herramienta GIS del INE (Instituto Nacional de Estadística) En caso de producirse un grave accidente como el de Chernóbil o Fukushima con necesidad de evacuar un radio de 30 km alrededor de la central, el número de habitantes que serían desalojados de sus hogares y tierras sería de:

  • Almaraz: 66.380
  • Ascó: 85.000
  • Cofrentes: 75.000
  • Trillo: 2.950
  • Vandellós: 330.000

La cifra de evacuados en Fukushima fue de 160.000 y en Chernóbil de 350.000.

Pero el problema no es sólo la evacuación de 30 km a la redonda (con lo que supone en costes y dramas humanos), sino además la descontaminación radiactiva producida en esa zona de exclusión y aquí la cosa cambia porque… ¿Cuánto costaría descontaminar el río Tajo? (Almaraz y Trillo), ¿y el Júcar? (Cofrentes), ¿y el Ebro? (Ascó).

Para las poblaciones más allá de los 30 km y hasta los 100km, sería necesario repartir masivamente tabletas de Yodo a la población desde el primer momento del accidente para evitar que la posible inhalación de Yodo radiactivo produzca cánceres (principalmente de tiroides), y aquí ya sí que se llegan a importantes núcleos urbanos:

  • Almaraz: Cáceres, Plasencia, Villanueva de la Serena, Trujillo, Talavera de la Reina, Guijuelo o Béjar. Población afectada: 698.095 personas.

central nuclear Almaraz

  • Trillo: Guadalajara, Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Rivas, Arganda, Tarancón, Cuenca, Sigüenza, Alcobendas o prácticamente todo Madrid capital. Población afectada: 4.958.305 personas.

central nuclear trillo

  • Cofrentes: Sagunto, Valencia, Gandía, Xátiva, Alcoi, Elda, Albacete, Motilla del Palancar o Utiel. Población afectada: 3.714.695 personas.

central nuclear cofrentes

  • Ascó: Fraga, Lleida, Balaguer, Tárrega o Igualada. Población afectada: 1.742.460 personas.
  • Vandellós: Tarragona, Vilanova i la Geltrú, Vilafranca del Penedès, Tarragona, Amposta o Peñíscola. Población afectada: 1.833.430 personas.

central nuclear asco y vandellós

En la totalidad de las centrales nucleares hay almacenadas cerca de 120.000 tabletas y en el resto de España unas 200.000. Una vez más, son cantidades claramente insuficientes.

Esperemos que nunca más pase nada grave, pero ¿qué ocurriría si el incidente lo tuviéramos aquí? Pues que los primeros 1.200 a 1.500 millones de euros los pondrían las eléctricas y el resto el Estado (o sea nosotros). Y eso, ¿sería suficiente? Pues depende de la gravedad, pero a modo comparación, el accidente de Fukushima va por los 80.000 millones de euros

La energía nuclear es un subproducto de la carrera armamentística comenzada después de la Segunda Guerra Mundial y desde luego no es para nada barata en costes y muchísimo menos en riesgos, en ambos casos presentes y futuros. Si se diera un caso de accidente grave lo anterior se incrementaría mucho más aún.

Menos mal que la señora que estaba a mi lado, algo más joven, saltó con un espontáneo “pero si lo que nos sobra en España es Sol“, comentario a lo que la mayoría de los asistentes asentimos.