2015 arranca con la Cumbre de París como la cita fundamental del calendario en el ámbito de la sostenibilidad, una nueva “última oportunidad” (y van…) para un acuerdo que ofrezca una respuesta global al reto que para el conjunto de la Humanidad supone el Cambio Climático. A analizar las posibilidades de ese acuerdo y a las perspectivas que abriría para las energías renovables dedicamos la última reunión del Foro SKV con la presencia de una decena de expertos (1) que coincidieron tanto en un “razonable escepticismo” ante un resultado concluyente de esta cumbre como en destacar algunos indicios positivos que pueden cambiar el panorama. El acuerdo entre China y Estados Unidos previo a la Conferencia de las Partes de Lima y el ambiguo resultado de esta reunión preparatoria marcaron el contenido del debate.

Los participantes en el Foro SKV estuvieron de acuerdo en que la importancia del acuerdo entre las dos grandes superpotencias mundiales estaba más en el hecho en sí de su anuncio que en los compromisos reales del mismo, aunque hubo quien fue más lejos al señalar que “si China hace lo que ha prometido que va a hacer la de París será una cumbre muy importante para todos”. Eso sí, “lo que va a hacer” supone revisar la mayor parte de sus decisiones anteriores en materia energética.

¿Qué ha pasado para que el gigante asiático pueda anunciar un giro en este sentido? Para varios de los expertos la respuesta es muy sencilla. “China –dijo uno de ellos– tiene ya la percepción de que los problemas medioambientales tienen un coste político que puede llegar a ser insoportable. El problema medioambiental por excelencia es, en este sentido, obviamente el de la contaminación atmosférica de las grandes urbes chinas que se ha convertido en el tema principal del día a día de una gran parte –la más influyente– de la población.

China y su inmenso potencial en renovables

Otro de los analistas del Foro apuntaba que existe otro factor decisivo para que China esté ahora más abierta al diálogo y a considerar acuerdos que supongan otras apuestas en la política energética y es que en este momento se encuentra en disposición de ser protagonista de un cambio tecnológico por su inmenso potencial en el sector de las energías renovables. En esa misma línea de ver posible un avance por el cambio de actitud de Pekín uno de los intervinientes señalaba que “hoy China es fiable, es creíble, puede ser muy eficaz y cambiar la perspectiva de la Cumbre de París”.

Respecto a Estados Unidos se plantearon más dudas sobre el camino que pueda avanzar en la descarbonización de su economía, “una política de descarbonización que no casa con la inmensa influencia del lobby energético y que tras las elecciones de finales de año que reforzaron la mayoría republicana en las cámaras deja solo al Presidente en su decaído afán de liderar la lucha contra el Cambio Climático de su primer mandato. Se apuntó que Estados Unidos necesita una revolución de sus hábitos tanto industriales como domésticos, en la que la clave sea una política en eficiencia muy contundente para dar la vuelta a un sistema muy “energívoro”. Y por otro lado, queda la incógnita de hasta dónde va a llegar la revolución del fracking que ha permitido sustituir el carbón por gas y sobre la que empiezan a surgir dudas.

EEUU: las elecciones de finales de año que reforzaron la mayoría republicana en las cámaras dejan solo al Presidente en su decaído afán de liderar la lucha contra el Cambio Climático de su primer mandato

 

El papel de la Unión Europea

Sí que hubo coincidencia en lamentar la pérdida de ese liderazgo que ostentó la Unión  Europea en las últimas décadas, “una UE que habla mucho y hace poco” entretenida en buscar los equilibrios entre los intereses nacionales. Menos pesimista fue el mensaje de que “hay verdades que han calado en la opinión pública del viejo continente y que no puede haber vuelta atrás en estas políticas”.

A la hora de apuntar los contenidos de los acuerdos posibles de esta cita en la capital francesa se apuntó como prioritario crear “instrumentos de mercado al servicio de la lucha contra el Cambio Climático”. En este sentido, y coincidiendo con lo manifestado en el anterior Foro SKV, se señalaba como crucial fijar un precio mínimo de la tonelada de CO2 emitida para que sea realmente disuasorio el uso de los combustibles fósiles, “un mercado mundial de emisiones es fundamental”. Si bien el desarrollo tecnológico de las renovables y el descenso espectacular de sus costes (“El precio cambia el orden de mérito de una tecnología”) deberían ser ya elementos suficientes para las apuestas por las energías limpias, se consideran imprescindibles medidas más contundentes para romper la inercia en el uso del petróleo, gas y carbón.


Este punto abrió un pequeño debate sobre la eficacia del Protocolo de Kioto con posturas más matizadas que en temas anteriores y con análisis desde muy críticos hasta los que lo calificaban de “éxito sin paliativos”. Como conclusión final del animado debate de esta edición del Foro SKV sirven las palabras de uno de los expertos. “El Cambio Climático no es el único problema de la Humanidad pero en la agenda global debe ser el prioritario”.

[[1] Las opiniones vertidas en este resumen del debate no comprometen a ninguno de los participantes en el mismo sino que son responsabilidad de Solokilovatiosverdes como interpretación de lo manifestado en el transcurso de la reunión. Asistieron, entre otros, Luis Atienza, Joaquín Nieto, José Sierra, José María de la Viña, John MüllerJosé María González Vélez, Jorge González Cortés y Sergio de Otto.