Hace casi diez años, que se dice pronto, con muchas ganas e ilusión, Álvaro Fernández de la Rubia, tras hacer un máster en gestión de empresas, decidió dejar la tranquilidad de trabajar por cuenta ajena y se embarcó en un proyecto apasionante: La Cocina de Lola. En principio era una tienda y un pequeño obrador, pero poco a poco se ha convertido en un establecimiento que abastece a restaurantes, colegios, hospitales… así como a la tienda original y, recientemente, un restaurante, en Chueca:  Lola & Co.

Yo, como amigo del fundador y persona voluntariosa, estoy colaborando desde hace tiempo en las diferentes líneas de negocio de La Cocina de Lola. Desde siempre, he sido una persona con una vocación ecologista. Creo recordar el primer Prius que vi en mi vida y también la primera vez que me monté en uno: el de mi padre.

Desde el primer momento me fascinó el silencio, la suavidad y, por supuesto, su bajo consumo. Tal era la sorpresa con estos coches que había quien decía que, al ser tan silenciosos, eran peligrosos y que muy pronto les obligarían a ponerles un sonido artificial. Nada más lejos de la realidad, cuando hoy en día los coches eléctricos, son cada día más abundantes en las grandes ciudades. Un ejemplo en Madrid son Car2go, Emov, Cabify Eléctric, pero también muchos vehículos privados, incluyendo algunos Tesla.

Fruto de este planteamiento fundé, junto con otros amigos, una tienda de bicicletas muy cerca de Lola & Co: Slowroom. Yo mismo me muevo a diario en bicicleta, disfrutando de cada esquina, de cada pedalada y la tienda nació con la vocación de hacer de la ciudad y del barrio un lugar más amable, más limpio y más ecológico.

Siempre estamos pensando en cómo ser más sostenibles en nuestra actividad y en la búsqueda de proveedores que también lo sean

Tanto Álvaro como yo, siempre estamos pensando en cómo ser más sostenibles en nuestra actividad y en la búsqueda de proveedores que también lo sean. En el servicio de “take away” trabajamos estrechamente con Deliveroo: esta empresa hace la mayoría de sus encargos en bicicleta desmintiendo el hecho de que Madrid no es una ciudad para bicis. ¡Si hasta se puede repartir comida!

“La Cocina de Lola” utiliza energía de origen 100% renovable

Imagen del interior del restaurante Lola & Co

En esta apuesta por la sostenibilidad la energía tenía que jugar también un papel primordial: en nuestros locales contamos con bombillas de led, maquinaria de hostelería de alta eficiencia energética, apagamos todo lo que no utilizamos en las horas cierre… Y sí, como podéis imaginar, en el Catering, en Lola & Co y en la tienda de bicis, hemos apostado por usar energía limpia procedente de fuentes renovables y consumir sólo kilovatios verdes: los que nos suministra Gesternova. A la espera de dar un paso más con el autoconsumo, de un modo sencillo, directo y práctico te garantizas consumir una energía respetuosa con el medio ambiente… y al mejor precio.