Intersolar 2014, Inter ¿qué? La semana pasada visité la feria Intersolar, la gran cita europea del sector fotovoltaico, en la preciosa ciudad de Múnich. Recuerdo aquellos tiempos no tan lejanos en los que parecía una feria española por la cantidad de compatriotas que pululaban por la “Messe”. Sin embargo este año, a pesar de encontrarme y saludar a algunos viejos conocidos, me he quedado con la triste sensación de visitar una feria de un sector y de un entorno completamente ajenos a nuestra economía.

Si atendemos a lo que se lee sobre la energía fotovoltaica en muchos medios, lo que opinan de ella nuestros políticos y algunos presidentes de las eléctricas dominantes del mercado (y si “no salimos del pueblo”) es fácil asumir el falso discurso de que las renovables en general y la solar en particular son el origen de todos los males de nuestro sistema eléctrico. Ahora bien, cuando sabemos que España tiene algo más de 4.000 MW fotovoltaicos instalados, mientras que Italia tiene el triple, Alemania casi ¡siete veces más! y hasta Francia tiene ya más kilovatios que nosotros sin que en sus sistemas exista el famoso déficit tarifario; cuando se ve una feria que ocupa varios pabellones, repleta de visitantes y expositores europeos, indios, asiáticos, norteamericanos (¡vamos!, como las Naciones Unidas de las ferias) sin que en ninguno de esos mercados en expansión se sepa del déficit ni de ningún otro mal salvo por lo que leen respecto a lo que sucede en nuestra piel de toro; cuando tenemos en cuenta todo eso, tenemos que concluir que aquí, al menos, pasa algo raro.

Energía solar fotovoltaica en el mundo 2004-2013

A quien diga que la situación actual de esta industria se debe a que España pagó la curva de aprendizaje al mundo, que hemos desarrollado la industria china a costa de nuestros costes del sistema y todos esos argumentos simplistas pero efectivos a la hora de difamar, debo recordarle primero que esa no es la única curva que hemos desarrollado: en efecto, en diez años aceleramos de cero a 27.000MW instalados en la carrera de los ciclos combinados y pagamos a sus fabricantes no nacionales el desarrollo de la tecnología.

A quien argumente que la fotovoltaica produce poco y que necesita un gran respaldo de esos ciclos de gas, debo decirle que en el primer trimestre de 2014 con datos de REE, el David termo solar y fotovoltaico con sus humildes 6.500 MW instalados aportó más energía al sistema que los todo poderosos y salvadores 27.000 MW de Goliat que queman gas importado y contaminante.

La moto que se vende a la opinión pública española demonizando a esta tecnología no tiene nada que ver con la realidad de la industria solar internacional

Si además a uno le da por viajar y observa que la moto que se vende a la opinión pública española demonizando a esta tecnología no tiene nada que ver con la realidad de la industria solar internacional no queda más remedio que pensar que quien regula en contra de un sector tan relevante no defiende los intereses económicos generales, los de sus electores y no electores, sino los de unas pocas empresas sin costumbre de competir, a pesar de haber recibido miles de millones de euros para hacerlo.

En resumen, que no nos tomen el pelo con el ogro de la energía solar, como si estuviésemos en la antigua Unión Soviética pasando penurias por culpa del malvado y despiadado capitalismo.