Aparte de la dudas al elegir una nueva comercializadora de electricidad comparando qué empresa te ofrece mejores tarifas y mayor transparencia, una de las razones por las que muchos postergamos cambiarnos de compañía de la luz es el tiempo que creemos que nos va a llevar toda la gestión.

En realidad, el trámite por parte del usuario puede suponer unos pocos minutos y los tiempos medios que lleva este proceso se sitúan actualmente en España en torno a escasos 14 días. Buenas noticias si tenemos en cuenta que las Directivas y las Leyes sectoriales establecen un tiempo máximo de 21 días para que el distribuidor ejecute el cambio.

Son datos la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha publicado los informes correspondientes al primer y segundo trimestre del año de supervisión de los cambios de comercializador. Más de un millón y medio de ciudadanos -en concreto 1,7 millones- cambiaron de suministrador de energía eléctrica durante el primer semestre de 2015, de acuerdo con la entidad.

Nunca te quedarás sin suministro

La misma advierte que esta media de 14 días que ha calculado puede variar según la modalidad y el canal de contratación utilizados. Una de las principales dudas que nos surge a los consumidores a la hora de cambiar es qué trámites tenemos qué hacer, sobre todo por la preocupación de que en medio de la gestión nos quedemos sin suministro. Sin embargo, esto es del todo improbable ya que el proceso es garantista: el cliente tiene la seguridad de que en ningún momento se va a quedar sin electricidad.

El proceso de cambio de comercializador es garantista: el cliente tiene la seguridad de que en ningún momento se va a quedar sin electricidad

Para que quede más claro la CNMC en los mismos informes citados más arriba recuerda paso por paso el proceso que se pone en marcha una vez que el consumidor ha elegido a que compañía quiere cambiarse:

  1. El consumidor se pone en contacto con el comercializador elegido y le da su consentimiento para que empiece a tramitar su solicitud.
  2. El comercializador entrante le envía una solicitud de cambio al distribuidor al que estamos conectados.
  3. El distribuidor evalúa la solicitud. Si la acepta, debe informar tanto al comercializador entrante como al saliente y activar el cambio.

Hay que advertir que aunque lo habitual es que al proceso de tramitación discurra sin problemas, en ocasiones la solicitud del comercializador entrante puede ser rechazada. Esto ocurre por razones técnicas fundamentalmente. Para hacernos una idea de la frecuencia con la que esto ocurre decir que los citados informes de la CNMC hablan de unas tasas de rechazo del 7,6% y del 8,1% en el primer y segundo trimestres del año en curso respectivamente.

Como se da el caso de que algunas comercializadoras forman parte del mismo grupo empresarial que las distribuidoras hay que señalar que los ratios de rechazo medios cuando una y otra pertenecen a grupos empresariales distintos son superiores. Cosa que no debería ocurrir, pues todos los comercializadores deben recibir el mismo trato.

Más cambios entre las PYMES y en el sector industrial

Finalmente, el informe de la CNMC señala que la tasa de cambio (switching) en las Pymes es superior a la media: un 7% frente un 4% en el sector industrial y un 2,8% en el sector doméstico. Tasa de switching por segmento de mercado (2o semestre 2015) Sector eléctricoSe destaca que la introducción del precio voluntario para el pequeño consumidor de energía eléctrica (PVPC) en vigor desde el 29 de marzo de 2014, “sigue sin mostrar una gran influencia en la tasa de switching”.