En este mismo blog ya tratamos el funcionamiento del Pool Eléctrico, el mercado económico donde los compradores y vendedores introducen sus necesidades de consumo y ofertas de producción de electricidad. El mercado que vamos a describir a continuación tiene una base y justificación técnica y de seguridad, forma parte de los servicios de ajuste que gestiona Red Eléctrica de España (REE), a diferencia del Pool, que opera OMIE.

En resumen, el mercado de restricciones técnicas tiene como fin adecuar la generación de electricidad programada en las sesiones gestionadas por OMIE a los requisitos de calidad, fiabilidad y seguridad que deben regir en el sistema eléctrico.

Una de las funciones de REE es la de garantizar el cumplimiento del necesario equilibrio generación-demanda. Dado que la casación del Pool es fruto de las estimaciones de venta y consumo de los agentes ofertantes, y estas previsiones diferirán de la realidad (por la propia incertidumbre del comportamiento de la demanda, incidencias en las centrales de generación y redes de transporte y distribución, así como variaciones meteorológicas que afecten a los niveles de producción de las renovables), REE se encarga de realizar sus propias previsiones nacionales de consumo y generación renovable, para enviar órdenes en tiempo real a determinadas centrales de regulación (fundamentalmente térmicas y grandes hidráulicas) con el fin de que ajusten su nivel de generación a la realidad, haciendo coincidir en todo momento la producción y la demanda.

Estos mecanismos convocados por REE son los conocidos como servicios de ajuste que, pese a tener una justificación técnica, de seguridad del sistema, se articulan a través de mecanismos de mercado, para intentar garantizar su competitividad y transparencia y abaratar su coste. El que nos ocupa en este artículo es el mercado de restricciones técnicas.

Mercado de restricciones técnicas

Como restricción técnica se entienden las circunstancias o incidencias derivadas de una situación del sistema eléctrico que afecte a las condiciones de seguridad, calidad y fiabilidad del suministro y que requiera, a criterio de REE, de la modificación de los programas de energía comprometidos en el Pool Eléctrico. Pueden ser debidas a insuficiente reserva de producción de energía para garantizar la cobertura de demanda, de regulación para cubrir las variaciones del consumo, etc.

Una vez OMIE ha realizado la casación del mercado diario, REE convoca el mercado de restricciones técnicas, para que los agentes habilitados introduzcan ofertas para aumentar o reducir sus niveles de producción o consumo. Para que no haya insuficiencia de oferta y dado el fin de este mercado, los agentes que tengan centrales térmicas, de biomasa, de residuos, nucleares, grandes hidroeléctricas y grupos de bombeo deberán introducir obligatoriamente ofertas para aumentar o reducir todo lo posible sus programas de producción/consumo. Las centrales renovables no gestionables (eólica, solar, mini-hidráulica de agua fluyente) no podrán acudir en ningún caso.

El proceso de resolución de restricciones técnicas se articula, tras la recepción de ofertas, en dos fases:

– Fase 1: Modificación del programa por criterios de seguridad. Tras identificar las restricciones técnicas para el día siguiente, con la casación comunicada por OMIE, REE establece las modificaciones de programa que sean necesarias para resolverlas y limitaciones de programa por seguridad, para evitar que vuelvan a aparecer en la siguiente fase y posteriores mercados. En esta primera fase, se seleccionan las soluciones técnicamente válidas sin importar el precio de la oferta introducida por el agente.

– Fase 2: Reequilibrio de producción y demanda. Se procede a igualar, de nuevo, los niveles de generación y consumo, que han quedado desequilibrados en la fase anterior. En este caso sí que se eligen las ofertas más económicas que, sin infringir ninguno de los criterios establecidos en la fase anterior, supongan un menor coste.

Prácticas anticompetitivas

La situación actual del sector es la de que existe una sobrecapacidad de producción, hay demasiadas centrales de generación y un porcentaje bastante grande de éstas se encuentran en manos de muy pocas empresas. Éstas tienen el conocimiento suficiente como para poder adelantarse a la aparición y detección de restricciones técnicas por parte de REE y presuponer cuáles son las que van a aparecer en función de sus propias actuaciones y ofertas al Pool Eléctrico.

Lo que viene sucediendo, en gran cantidad de casos, es que muchos agentes autoexcluyen adrede algunas de sus centrales de producción del mercado diario, pese a que podrían vender a un menor precio del establecido para algunas o todas las horas de esa sesión (lo habrían abaratado), con el fin de, tras prever que esas centrales resolverían restricciones técnicas, ofertar a éste posterior mercado para ser asignadas en la primera fase a un precio mucho más elevado.

Los mercados de restricciones se han convertido en el resquicio a través del cual algunas centrales hidroeléctricas y térmicas de gas y carbón están beneficiándose de precios muy superiores a sus propios costes de producción, encareciendo el coste final del sistema eléctrico, que afecta a la factura de electricidad que pagan todos los consumidores

Adicionalmente, muchas de las centrales renovables no han tenido potestad para acudir al mercado de restricciones técnicas, por la imposición de unas condiciones técnicas exageradas o por el propio régimen económico único y cerrado al que tenían que adherirse, dotándolo de una todavía menor competencia. Es por ello que los mercados de restricciones se han convertido en el resquicio a través del cual algunas centrales hidroeléctricas y térmicas de gas y carbón están beneficiándose de precios muy superiores a sus propios costes de producción, encareciendo el coste final del sistema eléctrico, que afecta a la factura de electricidad que pagan todos los consumidores. Este artículo es el resumen de otro artículo publicado por el autor, que puedes leer al completo aquí .