La aplicación de un peaje de respaldo al autoconsumo tal y como figuraba en el proyecto de Real Decreto presentado por el Gobierno dentro del paquete de la reforma energética de julio de 2013 creó en su momento mucho revuelo y no menos desconcierto en el sector renovable. La reacción fue casi unánime de rechazo al intento de imponer un nuevo marco regulatorio restrictivo y poco comprometido con las energías renovables. Diez meses después seguimos sin regulación, el autoconsumo no llega al BOE y aunque muchos piensan que mejor que no lo haga en los términos en los que estaba redactado vamos a aclarar los tipos de modalidades existentes reconocidos en dicho proyecto de Real Decreto del Autoconsumo.

Antes de nada, es necesario tener en cuenta que en el primer borrador que se propuso a la entonces Comisión Nacional de la Energía, actualmente Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia, se establecieron tres modalidades de autoconsumo. Sin embargo, en la segunda modificación que se hizo del borrador se establecían ya cuatro modalidades de autoconsumo. ¿Qué pasará en la definitiva?

Esto nos deja constancia de la poca clarividencia de nuestros legisladores a la hora de imponer un impuesto de respaldo que ni siquiera será igual de tolerante con todas las tecnologías renovables de autoconsumo. Por ejemplo, el Gobierno exime hasta 2020 a las instalaciones de cogeneración anteriormente inscritas como instalaciones de producción del pago de los nuevos peajes al autoconsumo.

Volviendo al asunto que realmente nos concierne paso a mencionar las cuatro modalidades de autoconsumo de acuerdo al último borrador:

1. El “suministro con autoconsumo” serán aquellas instalaciones de generación de potencia igual o inferior a 100kW que no estén registradas como productoras de energía eléctrica y que estén conectadas en el interior de la red de un punto de suministro. Dichas instalaciones pagarán el correspondiente peaje de respaldo, además regalarán la energía excedentaria al sistema.
En particular, aquellos usuarios que opten por instalar placas fotovoltaicas en sus viviendas deberán abonar una media de 129€ al año para costear el mencionado peaje de respaldo, equivale al 40% del dinero anual que el propietario podría ahorrar con su instalación.

Aquellos usuarios que opten por instalar placas fotovoltaicas en sus viviendas deberán abonar una media de 129€ al año para costear el mencionado peaje de respaldo

2. Para aquellos consumidores asociados a instalaciones conectadas en el interior de la red de un punto de suministro y que estén inscritas en el Registro administrativo como productoras de energía eléctrica pertenecerán a la segunda modalidad de “producción de autoconsumo”.
Pueden optar por reconvertirse al autoconsumo con independencia de su potencia contratada, se trata de instalaciones que previamente recibían primas. Dichas instalaciones reconvertidas pasarán a percibir la energía excedentaria a precio del Mercado eléctrico y, por supuesto, pagarán el peaje de respaldo.

3. La tercera modalidad hace referencia al “autoconsumo conectado a una instalación de producción” por medio de una línea directa, dichas instalaciones deberán también estar inscritas en el Registro como instalaciones productoras. Para mayor aclaración, una línea directa no está conectada a la red general, por lo que se hace referencia a instalaciones aisladas.
Parece entonces que ni siquiera las instalaciones aisladas conseguirán evitar el peaje de respaldo.

Parece entonces que ni siquiera las instalaciones aisladas conseguirán evitar el peaje de respaldo

4. En la cuarta modalidad se incluye cualquier otra variedad distinta a las anteriores y que pudiera haberse olvidado mencionar por parte de nuestros legisladores, para que no se evite el famoso peaje de autoconsumo. Se podría renombrar como “modalidad escoba”, ya que recoge otros tipos instalaciones que se hayan podido ignorar.

No obstante, se llega a añadir una tipo de autoconsumo especial, al margen de las modalidades anteriores, en la que los consumidores conectados a alta tensión podrán hacer uso de él sin necesidad de pagar el peaje de respaldo, éste sólo se aplicaría a la energía que vertiesen a la red. La explicación de esta variedad de autoconsumo llega a ser bastante ambigua en el borrador.

Resumiendo, no se termina de salir de la incertidumbre en lo referente a las modalidades de autoconsumo, parece que ni los propios legisladores tienen idea de que acciones llevar acabo. Ahora mismo la calificación que merece este borrador es de vergonzoso. Esperemos que en los próximos meses se llegue a establecer un nuevo marco regulatorio, al menos, más específico que lo que viene siendo hasta ahora. Y, por supuesto, espero que éste artículo haya podido contribuir algo a clarificar esta situación de incertidumbre en la que nos hayamos inmersos.