Cuando fundé Chocolates Artesanos Isabel el reto que me planteé fue el de crear un producto de calidad y que al mismo tiempo fuera respetuoso con el medioambiente. Pero también sabía que para que nuestra actividad fuera 100% sostenible también debían serlo los proveedores de los que nos rodeáramos y, por ello, nuestra consideración por la naturaleza tenía que incluir el uso de la energía verde.

Siempre quise trabajar por mi cuenta y hacer algo creativo, así que me decidí por el mundo del chocolate. El resultado de años de experiencia y duro trabajo ha sido la creación de chocolates deliciosos, pero no conformándonos sólo con el sabor o la estética si no preocupándonos también por las condiciones en las que trabajan las personas que nos ofrecen la materia prima y el impacto que tiene nuestro trabajo en el medioambiente. Por eso, nuestros chocolates son de comercio justo y elaborados con materias primas de proximidad y/o ecológicas.

 

El concepto de “calidad total”

Llevamos nuestra filosofía a todas las fases del proceso de creación y comercialización, cuidamos mucho todas las etapas y tratamos de llevar a cabo el concepto “calidad total” en todos los aspectos, utilizando, por ejemplo, materias primas como el aceite de oliva en detrimento de otras grasas o la panela, miel o stevia en lugar del azúcar común y, además, procurando hacerlo libre de alérgenos.

Keep calm and eat chocolate

Todo el equipo está convencido de que el mejor chocolate tiene que ser elaborado de forma totalmente sostenible. Por eso, el respeto al medioambiente está presente en todos los aspectos de nuestro trabajo: el diseño de nuestros envases (elaborados con papel procedente de bosques sostenibles, sin colas y reduciendo al máximo el material desechable), la utilización de materia prima local y ecológica, pasando por el tipo de menaje o los detergentes que utilizamos o la electricidad que necesitamos para elaborar nuestros productos.

 

El Comercio Justo, también presente

Queremos transmitir nuestros valores a los clientes, que conozcan las cualidades que el chocolate tiene y sus efectos beneficiosos sobre la salud. Pero también queremos que sepan que consumir tiene que ser un acto reflexionado ya que, con este acto, somos capaces de cambiar las cosas y mejorar las vidas de muchas personas: desde el pequeño agricultor que cultiva el cacao en África y que gracias al Comercio Justo recibe un sueldo digno por su trabajo, hasta la cooperativa de aceite de oliva ecológico local que crea puestos de trabajo en el medio rural y apuesta por una agricultura sana y sostenible.

El pequeño agricultor que cultiva el cacao en África  recibe un sueldo digno por su trabajo gracias al Comercio Justo

Cada vez somos más los que tomamos conciencia sobre la necesidad de respetar y cuidar el medioambiente mediante la utilización de fuentes y productos naturales. Cuando empezamos a elaborar chocolates de Comercio Justo vendíamos más en Francia que en España, ya que aquí todavía no estábamos concienciados con lo que era el Comercio Justo, la agricultura ecológica o el consumo responsable.

La reflexión positiva sobre todo esto es que afortunadamente hemos avanzado mucho en estos últimos años y no sólo somos conscientes de la importancia del medioambiente, también estamos asumiendo nuestro poder como consumidores y de cómo nuestro actos cotidianos influyen en las personas y en nuestro entorno.

Y es que, no olvidemos, consumir productos sostenibles nos beneficia a todos.