Primero llegaron los híbridos, coches que emplean un motor térmico y combinan la propulsión de este con una propulsión eléctrica de forma que pueden alternarse o funcionar de manera conjunta. Hoy son ya muy comunes en el mercado y la mayoría de marcas disponen de varios modelos en diferentes segmentos. Eran la avanzadilla del vehículo eléctrico que ya está presente en nuestras calles en su última evolución: los “eléctricos puros”.

Aunque todavía son algo exótico en nuestras ciudades –no digamos ya en nuestras carreteras– empezamos a verlos aparcados o circulando por ahí. Se reconocen fundamentalmente por sus futuristas carrocerías pero, si además uno presta atención, se distinguen, sobre todo, porque no producen apenas sonido salvo el del roce de las ruedas con el asfalto.

Como aficionado a los automóviles y defensor de las renovables me he convertido en un defensor del coche eléctrico por varias razones que paso a enumerar. Algunas en realidad son más pasiones que razones, pero es que los coches se compran con cabeza pero también con emoción.

Por su economía de uso

La sencillez de su mantenimiento es uno de sus fuertes. Tienen muchas menos piezas de desgaste que un coche de motor térmico y menos líquidos que reponer o sustituir, lo que se traduce en menos visitas al taller.

Por otro lado, el coste del “combustible” por cada 100km es insuperable respecto a los motores de combustión interna. Hablamos de entre uno o dos euros por cada cien kilómetros recorridos. Esto podría parecer irrelevante ahora que el petróleo se compra por debajo de los 60$ el barril, pues no: la ventaja no desparece a pesar de esta coyuntura, el vehículo eléctrico sigue siendo más barato por kilómetros recorridos. Lo que sí esperamos de esta coyuntural bajada de precios del petróleo es que sirva a muchos países para retirar subvenciones a los combustibles fósiles como de hecho ya está ocurriendo en algunos como en la India.

El mayor coste de adquisición del vehículo eléctrico se compensa claramente con el ahorro en combustible. Se da la paradoja de que nuestro parque automovilístico se ha “dieselizado” en los últimos veinte años porque el gasoil es más barato que la gasolina a pesar del mayor coste de adquisición de los coches diésel y por su consumo contenido. El mismo razonamiento que se empleaba antes cuando se tardaban años en amortizar la inversión inicial se puede aplicar ahora con muchas más razones con el coche eléctrico. Con una ventaja, los eléctricos son limpios mientras que hoy en día gran parte de la contaminación de las ciudades tiene como causante el uso masivo de gasoil. Pero no está todo perdido: los híbridos y los eléctricos llegan para paliar este problema como veremos más adelante.

El mayor coste de adquisición del vehículo eléctrico se compensa claramente con el ahorro en combustible

 

Aunque pueda parecer un detalle menor, que no lo es, hay otra ventaja que lo hace más económico y que en numerosas ciudades se puede aparcar con ellos en zonas de estacionamiento limitado de forma gratuita, obteniendo una tarjeta del ayuntamiento. Al cabo del año esto puede suponer un ahorro muy significativo tanto en tiempo como en dinero.

Por su comodidad

El silencio es su principal virtud al rodar con ellos, pero su amplitud tampoco debe dejar de tenerse en cuenta, dado que la ausencia de motor térmico y sistema de escape otorga mayor libertad a los diseñadores para obtener el espacio óptimo ya que las baterías suelen ocupar parte del maletero o la plataforma del coche, contribuyendo además a bajar su centro de gravedad. Son coches esencialmente prácticos.

Por su respeto al medio ambiente

Por supuesto, las ventajas medioambientales son evidentes e incontestables. Menor necesidad de energía para recorrer la misma cantidad de kilómetros a un menor precio y con mayor eficiencia por kW es lo más evidente. En cuanto a las emisiones de partículas, NOX o CO2, podemos asignarle un cero siempre que el coche se recargue con energía de origen renovable. No es justo que para limpiar el aire de las ciudades, tengamos que contaminar en otros entornos. Por eso es vital que se recargue con fuentes de energía limpia: el vehículo eléctrico debe estar ligado inexorablemente a la alimentación con energías renovables.

No es justo que para limpiar el aire de las ciudades, tengamos que contaminar en otros entornos. Por eso es vital que se recargue con fuentes de energía limpia: el vehículo eléctrico debe estar ligado inexorablemente a la alimentación con energías renovables

 

Además, en muchos modelos, se piensa en el entorno desde su diseño, materiales, reciclaje después de su uso…. Efectivamente, como parte de una nueva era de la industria del automóvil, los coches eléctricos se conciben y producen con criterios medioambientales muy exigentes y en muchos casos con materiales reciclados y/o reciclables. Y, en consecuencia, las administraciones, principalmente las ciudades, premian el respeto al medio ambiente con ventajas para este tipo de automóviles.

Tesla Model S P85+, capaz de recorrer 400 km en con una sola carga

Tesla Model S P85+, capaz de recorrer 400 km en con una sola carga Foto: Agustin Paya

Más práctico de lo que creemos

Por último, voy a comentar el tema más controvertido, el de su autonomía. En realidad los vehículos eléctricos son mucho más prácticos de lo que se cree porque tienen autonomía suficiente para el uso que la mayoría de los conductores damos a diario a nuestros vehículos. Las estadísticas hablan que más del noventa por ciento de los desplazamientos en automóvil son inferiores a los 80km diarios cuando la mayoría de los vehículos eléctricos pueden recorrer más de 100km. Si bien es cierto que la mayor parte de los modelos no permiten por el momento viajes largos por su limitada autonomía (aunque hay excepciones como el Tesla que puede recorrer más de 400km), también lo es que podemos poner a cargar nuestro vehículo cada vez que tenemos acceso a punto de recarga, de la misma manera que lo hacemos con el móvil en casa o en la oficina. Además, para viajes largos, la mayoría de las marcas proponen el alquiler de vehículos convencionales con tarifas muy ventajosas para los usuarios del vehículo eléctrico.

¡Ves cómo hay buenas razones para comprar un coche eléctrico! Yo ya he encargado el mío. Y tú, ¿te animas a probarlo?