Muchas veces presentadas intencionadamente como subvenciones, las primas a las renovables se asumen como un premio, cuando en realidad constituyen una compensación por el agravio que supone competir con otras tecnologías que no asumen todos sus costes. Hay muchas y contundentes razones para otorgar estos incentivos -que no subvenciones- a las renovables. Estas son las más importantes.

Creo que es indiscutible que toda tecnología debe recorrer su curva de aprendizaje para abaratar sus costes y esto también es aplicable a las renovables que, aunque han sido aprovechadas desde el inicio de los tiempos por el ser humano, han tenido un desarrollo realmente notable desde hace veinte años, buscando minimizar el impacto medioambiental de la generación eléctrica, mejorar nuestra independencia energética y aprovechar unos recursos infinitos como el viento, el sol o el agua, en detrimento de los combustibles fósiles, caros y que tarde o temprano se agotarán.

Toda tecnología debe recorrer su curva de aprendizaje para abaratar sus costes y esto también es aplicable a las renovables

 

El triple error con las renovables

Los detractores de las energías renovables, a veces con desconocimiento, argumentan que en lugar de ponerlas en marcha hoy deberíamos investigar sobre ellas hasta alcanzar un coste competitivo con el resto de tecnologías.

Triple error el que se cometería porque primero nada se desarrolla sin la práctica y la experimentación. No hablamos de medicamentos que se prueban en ratones para alcanzar su mayor efectividad. Esos “experimentos” cuestan dinero y si queremos que alguien invierta en ellos en el ámbito privado, como hacen los laboratorios farmacéuticos, deberá esperar un retorno a cambio. Segundo error: Si se prueban con dinero público, como se ha hecho con la tecnología nuclear, sí estarían realmente subvencionadas. El tercer error consiste en ignorar que ya son competitivas porque las primas que reciben, que son parte de los costes del sistema, sirven para compensarlas porque no tienen externalidades negativas de las que si disfrutan las tecnologías que queman combustibles fósiles o que emplean uranio para la generación nuclear.

Las energías renovables, cerca de los precios de mercado

Por añadidura, están cerca de alcanzar los precios medios de mercado. Especialmente la fotovoltaica que genera en horas de máxima demanda y precios altos. Esto las hará imbatibles respecto a aquellas tecnologías que tienen que soportar un coste por su materia prima. De ahí que los enemigos de las renovables, además de otras razones como el acceso a la financiación, deseen que desaparezca su prioridad de entrada en la red.

Almacenamiento de combustible gastado por los siglos de los siglos, contaminación ambiental local y global, guerras, accidentes, vertidos, fugas radiactivas, son términos asociados a la generación de energía con combustible fósil y nuclear y suponen sobre costes que no se repercuten en el de generación de dichas tecnologías y que las renovables no tienen por ser limpias e inagotables.

Nuclear y fósiles: RESPONSABILIDAD LIMITADA

El convenio de Bruselas limita la responsabilidad civil de los causantes del daño en caso de accidente nuclear o en el transporte de petróleo -Fukushima y Prestige son dos buenos ejemplos-, y es quizás la más evidente de las externalizaciones de costes que las renovables no repercuten a terceros por no existir.

Solo quienes disfrutan de una posición de oligopolio tienen interés en que las energías renovables no recorran su curva de aprendizaje, porque únicamente ellos con sus grandes balances puedan soportar su desarrollo, pero la democratización de la energía es inevitable y está en manos de los ciudadanos con nuestra actitud y nuestro voto el poder cambiarlo.

La democratización de la energía es inevitable y está en manos de los ciudadanos con nuestra actitud y nuestro voto el poder cambiarlo

Estos enemigos de la tecnología limpia lo son solo de la que ellos no controlan y pretenden confundir a la opinión pública cuando, en nuestro país, el 50% de las primas al Régimen Especial que incluye la cogeneración va a parar a sus cuentas de resultados. Puro fariseísmo.