En este post proseguiré con la explicación de los agentes del sistema eléctrico español pero en este caso abordando la estructura del flujo económico. ¡Tomad aire…! Para comprender este flujo hay que volver a recurrir a la Ley 54/19997 donde queda constancia de la separación entre actividades económicas y cuál es su régimen jurídico y económico.
Por un lado existen una serie de actividades reguladas por su carácter de monopolio natural (transporte y distribución) y otras que están liberalizadas y compiten (generación y comercialización). Los agentes que participan en las actividades reguladas así como la generación ya se expusieron en el anterior post.

Ante todo hay una máxima que caracteriza el sistema eléctrico y es el hecho de que la energía eléctrica no se puede almacenar en grandes cantidades (a día de hoy no resulta económicamente viable, aunque técnicamente hay muchas soluciones), así que la electricidad que se genera es igual en todo momento a la que se consume. Este hecho conlleva que aparezcan distintos mercados y que haya una coordinación total entre el Operador del Sistema Eléctrico (REE), el Operador del Mercado Eléctrico (OMIE) y los distintos agentes del mercado.

Hay que tener en cuenta que el Mercado Ibérico de Electricidad (MIBEL), que integra tanto a España como a Portugal, se estructura en torno a un mercado diario mayorista o pool donde sólo tienen cabida los agentes de mercado. Los agentes del mercado según la Resolución del 23 de Julio de 2012 son, principalmente: los productores, los comercializadores, los representantes así como los consumidores directos. En el siguiente esquema simplifico los dos flujos:

Gráfico

Es el esqueleto del mercado eléctrico pero además el mercado de producción se articula a través de los distintos mercados intradiarios, el mercado de restricciones, los mercados de servicios complementarios y de gestión de desvíos. Por motivos financieros de cobertura de riesgos y volatilidad de precios aparecen también los mercados a plazo (mercado organizado por OMIP, contratos bilaterales OTC, Subastas CESUR, etc.)

Aunque alcanzar “el mercado de libre competencia” sea la máxima de todas las políticas nacionales y comunitarias, no hay que confundir este término con un “mercado caótico”. En tal caso ¿Quién pone las reglas para competir? ¿Quién asegura que existe una libre competencia?

Las reglas del mercado son competencia, entre otras, del Secretario General de Energía que las aprueba por Resolución. Este se encuentra integrado en el Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR).

Por otro lado el “árbitro” que se encarga de supervisar el correcto funcionamiento de los mercados se ha constituido en torno a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que engloba las funciones de la antigua Comisión Nacional de la Energía (CNE) y de la Comisión Nacional de Competencia (CNC) entre otras. Esta comisión junto con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) vela por el correcto funcionamiento de esta estructura económica y evitan abusos y posiciones de dominio que atenten contra la libre competencia.

Hemos visto la estructura de los mercados mayoristas de la electricidad, pero: ¿Dónde estamos todos nosotros, los consumidores domésticos? Los consumidores domésticos nos encontramos, mayoritariamente, en el mercado minorista. Ahí entra la imprescindible labor de suministrar la energía eléctrica que corresponde al COMERCIALIZADOR.

Sé que ha sido duro, así que lo dejaré aquí esperando que os estéis preguntado: ¿Qué hace el COMERCIALIZADOR? La respuesta en el próximo post. Puedes leerlo aquí.