En este artículo continuamos la explicación de los agentes del sistema eléctrico español y en este caso abordaremos el mercado minorista de electricidad. Ya seamos trabajadores, estudiantes, jubilados, grandes empresas o pymes, TODOS necesitamos electricidad y TODOS “tenemos que comprarla”.

Ningún usuario va al mercado de electricidad con la cesta y una lista de la compra preguntándole al dependiente dónde está el kWh para la lavadora o la luz de la oficina. Entonces… ¿dónde está ese dichoso mercado y ese dependiente que me indica dónde puedo conseguir la tan necesaria electricidad? ¿Quién sale a comprar las 24 horas del día y los 365 días del año ese preciado bien de consumo?

El mercado donde se compra la electricidad (mercado mayorista) así como el operador de ese mercado (OMIE) ya vino reflejado en el anterior post y, como prometí, me apresuro a presentarles al Agente Comercializador.

Tipos de Comercializadores

Antes de nada quiero recalcar el hecho de que hay dos tipos de comercializadores:

El Comercializador Libre, se ajusta a las reglas del libre mercado.
El Comercializador de Último Recurso (CUR), mientras, aparece como un agente que permite dar suministro a los clientes que se pueden acoger a las tarifas de último recurso (TUR).

La tarifa TUR es a la que se pueden acoger (siempre existe la posibilidad de escoger un comercializador libre) aquellas personas que requieran de un suministro de baja tensión de menos de 10 kW de potencia. Estos suministros y sus correspondientes tarifas (2.0 A, 2.0 DHA y 2.0 DHS) están regulados por el Real Decreto 485/2009 y la Orden ITC/1659/2009, y se van actualizando. En la actualidad la casi totalidad de los consumidores domésticos están acogidos a la TUR. Es un dato revelador a la hora de afirmar que no existe la liberalización del mercado doméstico.

Grafico2

Los comercializadores son los encargados de gestionar la compra de la demanda energética de los consumidores. Para ello tiene que prever estas necesidades energéticas mediante estimaciones y comprar la energía en el mercado diario.

Igualmente en nombre de los consumidores, el Comercializador realiza una serie de tramitaciones con las distribuidoras de las distintas regiones donde se encuentran los suministros. La Oficina de Cambio de Suministrador (OCSUM) supervisa y promueve este flujo de comunicaciones entre comercializadores y distribuidoras, atendiendo a principios de transparencia, objetividad e independencia:

VISITAR WEB OCSUM

Para “tener luz” se exige un contrato de acceso de terceros a la red (ATR) con la distribuidora, así como el Certificado o Boletín de Instalaciones eléctricas (CIE o BIE) en regla.

Los contratos ATR los gestionan las comercializadoras y, en lo referido a la BIE, es el documento donde aparece constatada la capacidad técnica del punto de suministro. Si tu punto de suministro no puede soportar la demanda de tu actividad o no tienes pagados los derechos, ha de abrirse un expediente y regularizar la potencia máxima contratable. Los BIE los realizan los técnicos cualificados o instaladores eléctricos homologados.Espero que les haya sido de utilidad toda la información que les he proporcionado y espero que empiecen a sentir curiosidad por este gran mundo que es el Sector Eléctrico Español.