En el último debate del Foro SKV (1), dedicado a las urgencias en política energética para el nuevo Gobierno que saldrá de las elecciones del 26 de junio próximo, una cosa quedó clara, y es que el camino a seguir es el de alcanzar el 100% renovable. Todos los intervinientes (2) en el Foro estuvieron de acuerdo en que ese proceso es imparable. De hecho, actualmente, del consumo eléctrico nacional el 43% se cubre con energías renovables y políticamente hoy, salvo el Partido Popular, que merece un capítulo especial porque tiene pendiente hacer una reflexión sobre su política energética, todos los grandes partidos asumen, al menos sobre el papel, que vamos a un escenario 100% renovable. Por tanto, “actualmente ha cambiado el marco de la discusión, y la cuestión es cómo se hace eso en el corto plazo y no cuál es el horizonte”, como señaló uno de los participantes.

Energía y política

Recordando épocas pasadas”, mencionó otro de los participantes, “cuando hablamos del gravísimo problema del déficit de tarifa, al que siempre achacan como causa principal las primas a las renovables, efectivamente hubo un error regulatorio permitiendo entrar a una tecnología sobre retribuida. Pero, mientras se han generado 32.000 millones de déficit de tarifa, las eléctricas, en ese mismo periodo de tiempo, en España, solo en el negocio español, han ganado 39.000 millones de euros. Por tanto, se ha regulado para ellos, ya que mientras se han arruinado las empresas renovables, las grandes compañías han seguido ganando lo mismo cuando su negocio principal había caído a la demanda de 2006”.

En este sentido otro de los intervinientes señaló que “la nueva legislatura va a ser mucho más favorable que la anterior, que el escenario es ideal para, si se actúa con prudencia, avanzar en la mejora de las cosas porque hay una serie de elementos que al que llegue al poder, si no comente muchas torpezas, le van a facilitar la labor como el cierre del carbón, el 20/20, la posibilidad de instalar casi 6.000 MW hasta 2020, etc. y además obligados por Bruselas”. Esta situación permitirá avanzar en algunos temas retrógrados, en la medida que se concibieron para garantizar los ingresos del sistema y evitar su quiebra, pero que son revisables, como las políticas de ahorro y eficiencia o el autoconsumo, “porque con una norma tan restrictiva tienes tiempo por delante para ir avanzando poco a poco, porque hay que aprovechar la hoja de ruta marcada por Bruselas para desarrollar y sustituir los temas más antisociales de la reforma”. Idea compartida por otro de los participantes, que indicó que “ciertamente en el pasado se han hecho cosas mal seguro, ha habido una mala regulación que nos ha conducido a un problema grave que hay que solucionar, sin olvidar que al final tienes que enfrentarte a las eléctricas que tienen mucha capacidad de influir en la regulación y por tanto que el eléctrico es un mercado muy difícil, en el que las cosas cambiarán muy poco a poco”.

La nueva legislatura va a ser mucho más favorable que la anterior, que el escenario es ideal para, si se actúa con prudencia, avanzar en la mejora de las cosas

 “Los políticos al final son nuestros representantes y ellos tienen que saber lo que piensa la sociedad, aunque muchas veces les falte valentía para consultar sobre determinados temas”, añadió otro de los tertulianos. “Todos los líderes sociales, no solo los políticos, también los empresariales, sindicales, etc. apoyan Kioto, por ejemplo, pero no encontraremos una sola declaración explicando que Kioto supone pagar el CO2 con medio euro más por kWh, y esto no nos gusta decirlo, por lo que al que vaya a legislar tras el 26 de junio tenemos que exigirle consenso y planificación a largo plazo”, añadió.

Para otro de los participantes, si bien la mayor responsabilidad es del regulador, “todos deberíamos haber sido un poco más responsables. Todos los secretarios de Estado y ministros cuando han ido llegando fueron viendo que había que acabar con el déficit de tarifa, que había que revisarlo y corregirlo, si bien cada cual, en ese proceso, se encastraba en su posición sin mirar más allá. Y en algún momento, en este país, habrá que pedir responsabilidades no solo administrativas sino al regulador en cada momento”.

Otro de los asistentes indicó que “no todos los partidos son iguales y que en materia energética las puertas giratorias, es decir, cómo los políticos, al menos de algunos partidos, se deben a determinados intereses es una realidad que condiciona muchísimo el debate energético en España, debate que actualmente se centra en qué hay que cerrar, porque si queremos un escenario renovable con más de 100.000 MW instalados hay que cerrar las centrales de carbón y las nucleares. Y no hay manera, ya lo estamos viendo con Garoña”, sentenció.

Si queremos un escenario renovable con más de 100.000 MW instalados hay que cerrar las centrales de carbón y las nucleares

Las nucleares y el carbón a debate

En este punto del debate, quedó reflejado que, respecto a la energía nuclear, tanto por el rechazo social como por los problemas económicos, no se va a instalar nada nuevo en España, pero que el proceso de cierre de las centrales existentes habrá que hacerlo de manera que el sistema no sufra una situación de sobrecostes. Para alguno de los intervinientes “Garoña puede convertirse en un precedente, en un símbolo de lo que vendrá después y su cierre es discutido no tanto por si es económicamente viable o no sino porque sienta el precedente de que, al acabar la vida útil de una central, se cierra”. Y respecto al carbón todos estuvieron también de acuerdo en que es un disparate seguir subvencionándolo con el coste tan alto que tiene y con la contaminación que supone.

“Ponerse de acuerdo y hacer una planificación es clave”, añadió otro de los participantes, porque si no dentro de cuatro años estaremos lamentándonos de nuevo del error cometido. Tenemos un mix energético robusto y muy diversificado que va a evolucionar inexorablemente por el camino de las renovables, pero la cuestión no es cerrar mañana todas las nucleares porque ¿quién lo paga? Hay que ser realistas y también mirar los números. Por ejemplo, hoy en eólica, de 8.000 MW no cobramos ni un euro de primas, es decir, estamos entregando kWh a la red más baratos que los nucleares y los 14.000 restantes están cobrando sus complementos de retribución a la inversión, añadió.

Tenemos un mix energético robusto y muy diversificado que va a evolucionar inexorablemente por el camino de las renovables

Por otro lado, respecto al carbón todos estuvieron de acuerdo en que es un disparate seguir subvencionándolo con el coste tan alto que tiene y con la contaminación que supone.

La parálisis en el sector de las renovables

Para finalizar el debate, respecto a la parálisis que está sufriendo el sector de la renovables, (parece claro que no se va a instalar nada o casi nada hasta 2020, lo que sin duda es catastrófico para la industria) todos estuvieron de acuerdo en que no es aceptable, y abordaron algunas de las claves necesarias para evitarla.

Entre esas claves mencionaron el autoconsumo como elemento fundamental para fortalecer la demanda, así como la electrificación, “aumentar en un punto o dos puntos en el PIB la electrificación es algo para lo que solo se necesita cierta voluntad”, indicó uno de los participantes. Por supuesto la seguridad en el sistema, que como señaló otro de los intervinientes, “nos la dará que los pasos que demos los demos bien dados, porque ¿qué le preocupa al inversor en renovables que ha invertido en los últimos 12 años y que va a ser el que también invierta en el futuro? Le preocupa que la rentabilidad razonable sea durante la vida del proyecto. Por eso al nuevo Gobierno hay que pedirle certeza y seguridad de desarrollo, lo que requiere dar la vuelta a toda la legislación, para lo que es necesario, apostilló otro de los participantes, determinación para que ese cambio se produzca y para que sea un cambio real y no manipulado”.

Por tanto, es preciso acabar con “el producto financiero” en el que han convertido a las renovables, porque es un error. “Cuando hablamos de proyectos de renovables, de lo que cuesta actualmente hacer un MW eólico o fotovoltaico en relación a lo que costaba hace 5 o 10 años, el coste es mucho menor”, apuntó otro de los expertos, añadiendo que “entonces ¿por qué necesitan primas las plantas que se pusieron en marcha hace cinco años si hoy un megavatio fotovoltaico cuesta un 60% menos? Y esto, claro, tiene que ver con el discurso que se ha capitalizado en la sociedad de que las renovables son caras pero que actualmente han bajado mucho sus costes y, por tanto, no se puede pagar caro lo que es barato”.

Cuando hablamos de proyectos de renovables, de lo que cuesta actualmente hacer un MW eólico o fotovoltaico en relación a lo que costaba hace 5 o 10 años, el coste es mucho menor

La conclusión final del debate, no fue otra que el promotor renovable, hasta ahora, ha pagado el pato de la mala regulación del sector, algo que no ha ocurrido en otros sectores energéticos, como por ejemplo con la moratoria nuclear, con los CTC’s o con los ciclos combinados. Es decir, hasta ahora, el discurso ha sido asimétrico y la esperanza es que a partir del 26 de junio próximo esta línea cambie”.   

[1] SKV son las siglas del nombre del blog de Gesternova “SoloKilovatiosVerdes”)

[2] Las opiniones vertidas en este segundo resumen del debate (ver primer resumen aquí) no comprometen a ninguno de los participantes en el mismo sino que son responsabilidad de SoloKilovatiosVerdes como interpretación de lo manifestado en el transcurso de la reunión.  Entre los asistentes figuraban, entre otros, José Miguel Villarig, Antonio Baena, Mikel García-Prieto, Juantxo López Uralde, Iñaki de las Heras José María González Vélez, Jorge González Cortés y Sergio de Otto.