Por fin ha entrado en vigor, dos meses después de su publicación en el BOE el Real Decreto 163/2014, por el que se aprueba el Registro de Huella de Carbono para que las empresas calculen, reduzcan y compensen sus emisiones de gases de efecto invernadero. A partir de ahora, voluntaria y gratuitamente cualquier empresa puede calcular su huella de carbono y registrarla oficialmente y además puede obtener un sello acreditativo. Este registro cuenta con las siguientes secciones:

a) Una sección de huella de carbono y de compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: dirigida a las empresas que calculen su huella de carbono y que la quieran registrar oficialmente, con lo que obtendrán un sello nacional que lo acredite.

b) Una sección de proyectos de absorción de CO2: incluirá a las empresas y entidades que cuenten con proyectos forestales en España: repoblaciones forestales con cambio de uso de suelo o actuaciones en zonas forestales incendiadas para el restablecimiento de la masa forestal existente.

c) Una sección de compensación de huella de carbono: permitirá comunicar y relacionar a las empresas que quieren compensar su huella de carbono (sección a) con las que tienen proyectos de sumideros forestales dentro del territorio nacional (sección b), de esta forma dicha compensación se realizará dentro de nuestro país.

Toda la información de este registro será pública y podrá ser consultada través de la página web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. El Ministerio detalla en su página web las instrucciones y documentación necesaria para realizar tanto el cálculo como la solicitud de inscripción en el registro de las 3 secciones. Es importante señalar que para el caso de la sección “a” los trabajadores por cuenta propia también pueden beneficiarse de esta iniciativa.

Qué se contabiliza

La huella de carbono de una organización supone el total de gases de efecto invernadero (GEI) que genera su actividad, directos como indirectos, para lo cual se dividen en 3 alcances:

✓ Alcance 1: Emisiones directas de GEI. Por ejemplo, emisiones provenientes de la combustión en calderas, hornos, vehículos, etc., que son propiedad o están controladas por la entidad en cuestión. También incluye las emisiones fugitivas (p.ej. fugas de aire acondicionado, fugas de CH4 de conductos).

✓ Alcance 2: Emisiones indirectas de GEI asociadas a la generación de electricidad adquirida y consumida por la organización.

✓ Alcance 3: Otras emisiones indirectas. Algunos ejemplos de actividades de alcance 3 son la extracción y producción de materiales que adquiere la organización, los viajes de trabajo con medios externos, el transporte de materias primas, de combustibles y de productos (por ejemplo, actividades logísticas) realizados por terceros o la utilización de productos o servicios ofrecidos por otros.

Registro de huella de carbono para empresas

Kilovatios verdes para reducirla

Una vez realizado el cálculo de su huella de carbono la empresa podrá realizar un proyecto de reducción de emisiones, principalmente basado en el ahorro. Dentro del consumo eléctrico del alcance 2, son buenas medidas para reducir este consumo, por ejemplo, contratar el suministro eléctrico de una comercializadora 100% renovable o instalar sistemas de cogeneración o paneles fotovoltaicos.

Dentro del consumo eléctrico del alcance 2, son buenas medidas para reducir este consumo, por ejemplo, contratar el suministro eléctrico de una comercializadora 100% renovable o instalar sistemas de cogeneración o paneles fotovoltaicos.

Mediante este registro se pretende incentivar que las empresas tomen conciencia sobre la cantidad de emisiones de GEI que producen. A su vez se podrán localizar los puntos débiles donde estas tienen lugar, identificar los puntos de mejora en la estructura corporativa, edificios y procesos industriales, o en todo el ciclo de vida de un producto; tras lo cual podrán elaborar planes y proyectos para solventar esos problemas reduciendo así su huella; también existe la posibilidad de que una empresa pueda compensar sus emisiones invirtiendo en programas de repoblación forestal, los pulmones de nuestro país. Todo esto se desenvolverá dentro del marco de la transparencia al estar los resultados y proyectos públicos en el registro. Grandes empresas privadas y organizaciones públicas ya han calculado su huella de carbono; sin duda es un bueno modo de mejorar la imagen de una empresa:

Las empresas recibirán un sello acreditativo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que supondrá un reconocimiento por su esfuerzo en el cálculo y la reducción de sus emisiones.

Cualquier empresa puede elaborar un plan para reducir sus emisiones de efecto invernadero o compensar su huella con proyectos de sumideros forestales en España. Sin duda un buen método para comenzar a mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido, en otras palabras: “responsabilidad social corporativa”, junto con los beneficios de la integración de la gestión del cambio climático en su estrategia empresarial. Todo ello además a priori no supone un gasto a mayores dado que la inscripción en el registro es gratuita, pero sin embargo podrá suponer para una empresa grandes beneficios al haber mejorado notablemente su imagen social y su reputación corporativa. Además en la identificación de oportunidades de reducción de emisiones de GEI, la mayor parte de ellas se derivarán de la reducción de consumos energéticos y por tanto se obtendrán ahorros económicos. Una de las buenas propuestas medioambientales de entre las muchas malas que ha lanzado el gobierno, aprovechémosla.