El 24,6 por ciento de los hogares españoles se declara poco o nada satisfecho con su servicio de electricidad. Las quejas más habituales es que el servicio es caro, las facturas no son claras o que falta información sobre las condiciones del contrato o del servicio. Sin embargo, la falta de calidad del servicio de la electricidad es la menos citada. Son los primeros resultados del Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, que a través de encuestas y otras herramientas quiere conocer mejor la opinión de los consumidores.

En concreto, arroja las siguientes cifras: “Un 92,2% de los hogares insatisfechos con su proveedor de electricidad opina que el servicio es caro. Más de la mitad considera que las facturas de electricidad o las tarifas no son claras; y casi un 43% cree que falta información sobre las condiciones del contrato o del servicio. En cambio, la falta de calidad del servicio de la electricidad es citada por menos hogares: un 22,5%“.

Las comercializadoras medianas ofrecen una atención más personalizada

Ya en el mes de agosto la CNMC publicó un  Informe de Supervisión de los Servicios de Atención al Cliente de las Empresas Comercializadoras de Gas y de Electricidad (INF/DE/045/2015) con información recopilada hasta abril de 2014. Este documento destacaba la dificultad que tienen los clientes para identificar claramente a los comercializadores que pertenecen a las empresas tradicionales, verticalmente integradas, y diferenciarlos de otras empresas del grupo, especialmente a través de los canales de comunicación telefónico y presencial.

Según el informe, una de las ventajas de las comercializadoras de menor tamaño es que generalmente las reclamaciones son tramitadas por la misma persona o gestor durante todo el proceso. De esta manera, ofrecen una atención más personalizada para el consumidor.

Según el informe, una de las ventajas de las comercializadoras de menor tamaño es que generalmente las reclamaciones son tramitadas por la misma persona o gestor durante todo el proceso

Junto a este informe, la CNMC elaboró un Catálogo de Buenas Prácticas  entre las que destacamos que “la comercializadora debe informar y dar respuesta al consumidor de forma clara, transparente y adaptándose a las características sociales y culturales del mismo, solicitando al usuario solo los datos necesarios para gestionar su reclamación o consulta, y no utilizando el servicio de atención al cliente para la comunicación al consumidor de promociones u ofertas comerciales. Asimismo, el personal que preste el servicio de atención al cliente deberá contar con una formación adecuada”.

En cualquier caso, si no estás contento con tu actual comercializadora de electricidad actual puedes cambiarte de compañía: lo primero que debes hacer es revisar las cláusulas de tu actual contrato por si tiene algún requisito de permanencia en cuyo caso tendrás que agotarla si no quieres ser penalizado. Si no es así, ponte manos a la obra para buscar otra compañía. El resto son pasos administrativos como cumplimentar y firmar el contrato, aportar documentación como tu última factura o tu DNI.

Puedes aprovechar para optimizar en costes en tu recibo de la luz con una modificación de potencia contratada y/o tarifa. Si además de la mejora del servicio quieres contribuir a cuidar el medio ambiente puedes plantearte elegir una comercializadora verde. Y es que pese a que el último panel de hogares de la CNMC revelaba que un 84% de españoles no saben que pueden contratar esta modalidad, no es ya que solo sea posible, sino que además es más fácil y rápido de lo que crees. El comparador de la CNMC puede ayudarte a discriminar qué comercializadoras medianas ofrecen energía de origen cien por cien renovable.