Dado que hoy día,  a nivel mundial, más de la mitad de la población vive en ciudades y en el 2050 se espera que este porcentaje sea del 70%, es fundamental que estas sean cada vez más inteligentes, amables, transitables y lo más importante: respirables. Lamentablemente, la contaminación en las áreas urbanas va camino de convertirse en la mayor genocida silenciosa de nuestro tiempo y, en el camino de hacer nuestras ciudades menos nocivas, nos encontramos con dos elementos clave: la climatización y la movilidad. En los últimos tiempos he podido comprobar cómo, respecto a esta última, se van dando pasos pequeños pero constantes hacia la sostenibilidad. Un ejemplo claro es este viernes cualquiera de finales de febrero en la ciudad de Madrid que paso a detallaros.

7:30

Me levanté a las 7:30 y encendí la luz de mi habitación. Por desgracia, no tengo placas solares en la azotea del edificio pero sí tengo los kilovatios verdes de Gesternova con discriminación horaria.  Por tanto, y aunque sigo medio dormido, tengo dos cosas claras: que la luz es muy barata a esas horas y que el origen de mi electricidad es cien por cien renovable. Para colmo, tampoco tengo gas “natural” en casa y la ducha que me pego y los huevos revueltos en la vitro también son a cuenta de la eólica que cubre a esas horas buena parte de la demanda del sistema: ¡Viva la electrificación!

8:30

El primer desplazamiento del día es en transporte… ¡eléctrico! Sé que estáis esperando leer cómo mi Tesla arrancó silenciosamente pero NO. Me refiero al Metro de Madrid que me permitió atravesar la ciudad menos glamurosamente pero más rápido y de forma aún más sostenible. Y es que el transporte colectivo debe ser la base de la mayor parte de nuestros desplazamientos si queremos que la polución desaparezca de nuestro día a día.

13:00 – La revolución del carsharing

La primera cita del día se alarga y mi tirana agenda marca otra reunión a una distancia considerable. Mi móvil me da también la solución. Pulso sobre el icono de Car2go y en menos de 30 segundos he reservado un Smart 100% eléctrico que me espera a escasos 50 metros. Enciendo la radio, pongo Rock FM (la verdad es que probablemente puse Kiss FM) y me dirijo a la Torre de Cristal en el Paseo de la Castellana. Se trata de uno de los edificios más eficientes energéticamente de nuestro país y si todos fueran tan listos y necesitaran tan poca energía para calentarse en invierno y enfriarse en verano, nuestras ciudades también serían más limpias.

Car2go, alternativa barata y sostenible

Pantallazo del viaje en Car2go. A día de hoy el precio ha subido dos céntimos y cada viaje supone 0,21 céntimos el minuto

Volviendo al tema. Trece minutos después y 2,47 euros más “pobre”, aparco en mi destino sin pagar parquímetro y, ¡aún más importante!, sin emitir un gramo de CO2 en la ciudad (sí lo emito en el punto de generación al no estar el coche cargado con electricidad verde). Como muchas veces se ha recordado desde esta tribuna, es fundamental que la proliferación de eléctricos vaya acompañada de más, más y MÁS renovables. La última mayúscula va dirigida a los ministros y secretarios de Estado del sector y también, a los mandatarios municipales, autonómicos… etc. Les invito también a que lean detenidamente el documento Ciudades con Futuro de Fundación Renovables, el nombre lo dice todo.

14:30

Salgo del encuentro con el cliente pero tenemos una comida de trabajo en la Plaza de las Cortes (no sé por qué pero las reuniones con comida de por medio y una copa de Ribera ya parecen otra cosa). Él sí posee un flamante eléctrico BMW i3 (si el tono denota envidia es porque la hay) y en escasos 15 minutos aparcamos en el centro de la ciudad. No era uno de los días en que las necesarias restricciones de tráfico se habían aplicado (son de sentido común), pero si lo hubiera sido, nuestro desplazamiento también habría sido posible, neutro en emisiones y bien barato. Con un euro de electricidad renovable en Tarifa Supervalle de Gesternova puedes desplazarte cerca de 100 km.

16:30

Como la “legislación” laboral del autónomo no permite partida de mus y pacharán ni siquiera un viernes, tengo que volver a mi oficina y, esta vez, decido desplazarme con Bicimad alquilando una bicicleta eléctrica. Cabe señalar que en estos últimos tiempos he desmentido la creencia general de que montar en bicicleta no se olvida: SÍ, se me había olvidado prácticamente, pero gracias al sistema público de alquiler de bicis que, dicho sea de paso, funciona unos días mejor otros, he vuelto a cogerle el tranquillo y el gustillo.

19:00 Car2go sí, pero también EMOV

La jornada laboral toca a su fin… ¡por fin! y el gélido viernes reclama a gritos acabar en la calle Ponzano disfrutando de sus tapas y de sus bares. Tres compañeros nos dirigimos hacia allí y para ello alquilamos desde el smartphone un Citroën C-Zero de Emov, otra solución de movilidad eléctrica compartida que, en este caso, tiene la ventaja añadida de permitir hasta cuatro ocupantes al mismo precio que Car2go. Pero, con una pequeña pega, es más difícil de “abandonar” que el reducido Smart.

Servicio de carsharing emov en la ciudad de Madrid

Citroen C-Zero de Emov circulando por Madrid

23:00

Llegados a este punto de este maratoniano y frenético viernes no es recomendable conducir ningún vehículo de ningún tipo (imaginen amables lectores las razones) y decido abrir la App de Cabify en mi Smartphone. No pude empezar el día conduciendo mi soñado Tesla, pero, por suerte, (la oferta de eléctricos en Cabify* es todavía muy limitada) sí termino mi día volviendo a casa en uno de ellos, con chofer y por escasos 10 euros. Esto es vida.

Este viernes cualquiera de movilidad sostenible y muy variada hubiera sido impensable hace apenas dos o tres años y me lleva a ser optimista en cuanto al futuro de nuestras ciudades y de nuestro planeta

Este viernes cualquiera de movilidad sostenible y muy variada hubiera sido impensable hace apenas dos o tres años y me lleva a ser optimista en cuanto al futuro de nuestras ciudades y de nuestro planeta. Todos, ciudadanos y gestores de lo público, tenemos que acelerar en el fomento, uso y difusión de este tipo de soluciones o nuestras ciudades serán irrespirables y la vida en el planeta, infumable. Aceleremos.

*Actualización 28/04/2017: En el servicio Mytaxi también hay opción de solicitar taxis eléctricos