Los vecinos del pueblo gironés de Viladamat son los primeros de España en invertir colectivamente sus ahorros en una instalación solar de autoconsumo municipal. El Ayuntamiento de este pequeño pueblo de 440 habitantes de la comarca de l’Alt Empordà (Girona), autoproducirá su propia energía mediante la instalación de 12 paneles solares fotovoltaicos de 270 W de potencia en el mismo tejado del consistorio municipal. Una apuesta por generación de Km 0 que es la que tiene lugar con fuentes autóctonas y renovables en tejados de viviendas, polideportivos, supermercados, aparcamientos… etc.

Con esta actuación, el Ayuntamiento podría ahorrarse hasta 1.000 euros al año en la factura de la luz y a su vez reducir sus emisiones de CO2 en 2,5 toneladas anualmente. Pero el objetivo de fondo de esta iniciativa va mucho más allá. El gobierno municipal, con Robert Sabater como alcalde, persigue fomentar el desarrollo de las energías renovables y a la vez abrir el camino para que otros ayuntamientos también opten por autoproducir su propia energía.

Podrían ahorrarse hasta 1.000 euros al año en la factura de la luz y a su vez reducir sus emisiones de CO2 en 2,5 toneladas

Viladamat no sólo es un municipio pionero por su apuesta energética sino también por el modo en que ha recaudado el dinero necesario para pagar la instalación, ya que los propios vecinos han participado en la financiación de los 14.800 euros necesarios. Es decir, no sólo hablamos de energía de Km 0 sino también de financiación.

En concreto, la Diputació de Girona pondrá 6.000 euros y los 8.800 euros restantes han sido aportados por los vecinos mediante una campaña de crowdlending llevada a cabo a través de la plataforma de financiación colectiva ECrowd!, especializada en proyectos con impacto positivo. Con el fin de posibilitar la participación de un mayor número de vecinos, la inversión máxima se fijó en 500 euros. Como resultado, 23 vecinos han invertido sus ahorros en el proyecto y a cambio recibirán mensualmente cuotas al 3,50% durante un plazo de 3 años.

Con esta iniciativa, Viladamat ha hecho historia al convertirse en el primer ayuntamiento de España que ha financiado un proyecto municipal mediante crowdlending. Al sector público le está costando dar el salto y confiar en esta nueva forma de financiación y el ejemplo de Viladamat puede animar a otros consistorios municipales a atreverse con el crowdlending. El potencial es enorme debido a la gran voluntad de muchos pueblos y ciudades de implantar proyectos de energías renovables y de eficiencia energética por el gran ahorro de costes y emisiones de CO2 que suponen.

3,24 kWp de potencia para autoconsumo

La instalación, diseñada por la empresa de ingeniería de servicios energéticos Suno, consta de 12 paneles que suman una potencia pico de 3,24 kWp, una cantidad suficiente para el autoconsumo del edificio pero sin verter energía a la red. La electricidad producida será consumida directamente por los principales aparatos eléctricos del Consistorio: climatización por bomba de calor, ascensor, iluminación, ordenadores y otros pequeños aparatos.

Un modelo energético y de financiación inclusivo, transparente y democrático

Previamente al inicio de la campaña de crowdlending, el Ayuntamiento de Viladamat y ECrowd! realizaron una sesión informativa abierta a toda la población para explicar el proyecto y todos los detalles de la financiación colectiva de Km 0. Por otro lado, durante el primer día que se podía invertir, el Ayuntamiento organizó una sesión de inversión participativa para ayudar a quien quisiera invertir en el proyecto y tuviera alguna duda. Esto propició que incluso personas sin acceso a internet pudiesen invertir también en el proyecto.

El Ayuntamiento de Viladamat vio en el proyecto una oportunidad para involucrar a la población local en el ámbito de las energías renovables

El modelo de crowdlending permite involucrar directamente a los habitantes de una población, posibilitándoles el prestar su dinero para financiar una iniciativa 100% local. La limitación de la campaña de financiación colectiva a los vecinos de Viladamat era una de los condiciones del Ayuntamiento, que además vio en el proyecto una oportunidad para involucrar a la población local en el ámbito de las energías renovables.