Vaya una advertencia por delante: este artículo no es para expertos, pretende ser una guía sencilla para entender lo que es y supone la energía solar. A ver si lo consigo. Lamentablemente gran parte de la energía que consumimos en el mundo aún proviene de fuentes de energía contaminantes como el petróleo, el gas, el carbón, es decir: los combustibles fósiles. Y digo lamentablemente porque todos sabemos ya a estas alturas las consecuencias que esto va tener en el futuro, o mejor dicho, está teniendo ya. Por lo tanto, ha llegado la hora de actuar para frenar y solucionar a la vez todo este proceso que está sucediendo delante de nuestros ojos, que no es otro que el cambio climático, que supone una amenaza, un grave peligro para nuestra sociedad y, sobre todo, para las nuevas generaciones.

Por suerte disponemos de muchos otros recursos naturales, provenientes de las fuentes de energía renovables tales como: energía solar, eólica, hidráulica, geotérmica, etc. Aprovechar y emplear esas fuentes limpias e inagotables en lugar de las contaminantes es la clave para revertir esta situación tan preocupante.

La energía solar se refiere a la energía procedente del sol que llega a la tierra en forma de radiación electromagnética. Es una fuente de energía completamente gratuita y se encuentra en abundancia. Aunque el Sol está a 149,6 millones de kilómetros de la tierra, la luz tarda menos de 10 minutos en recorrer esa distancia. Hay estudios que afirman que el Sol nos envía 379 veces la radiación que necesitaría toda la humanidad para cubrir sus necesidades energéticas.

El Sol nos envía 379 veces la radiación que necesitaría toda la humanidad para cubrir sus necesidades energéticas

Se usa fundamentalmente convirtiendo esta energía, en calor, solar termoeléctrica y térmica o directamente en electricidad, solar fotovoltaica. La solar termoeléctrica convierte la energía solar primero en calor, para después producir electricidad. Es una fuente renovable, ilimitada, no produce emisiones de CO2 u otros gases ya que no consume combustible ni precisa de otros recursos como el agua o el viento, y por todo ello se ha convertido de la energía renovable más utilizada en los últimos años, es la tendencia predominante.

La energía solar goza de numerosos beneficios que la sitúan actualmente como una realidad frente a las fuentes tradicionales de energía. Además, contribuye al desarrollo sostenible, a la generación de empleo en las zonas en que se implanta y a la disminución de la dependencia energética.
La tecnología solar más desarrollada en la actualidad es la energía solar fotovoltaica, su gran ventaja es que es una energía totalmente limpia. En la utilización de paneles fotovoltaicos no se emiten sustancias contaminantes a la atmósfera. Además, es mucho más barata, y es aplicable tanto a pequeña como a gran escala como lo que permite avanzar en la dirección de la autosuficiencia energética. Otras ventajas incontestables: su montaje es muy sencillo y permite su instalación en casi cualquier lugar, aprovechando espacios sin uso definido, tanto en vertical como en horizontal, con la única condición de que reciba suficiente energía del Sol.

Según el Informe Energy Transition Outlook 2017 “el 85% de la energía estará producida por fuentes renovables, principalmente por energía solar fotovoltaica, capaz de producir un tercio de la electricidad mundial en 2050”. Por otro lado, según datos del último índice de GlobalData (una de las compañías líderes en el suministro de información y análisis de negocio), se precisa que en el conjunto del mundo se instalaron aproximadamente 72 gigavatios (GW) de energía solar fotovoltaica en 2016.

La solar fotovoltaica, la más barata

La energía solar fotovoltaica ya es más barata que cualquier otro tipo de energía producida con carbón, petróleo o gas. Los procesos tecnológicos que permiten estas bajadas de costes incluyen, entre otros, disminuir la cantidad de materia activa y la investigación en nuevos materiales.
Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) pretende reducir un 80 por ciento el coste de fabricación de los paneles solares utilizando materiales como la perovskita. Sin duda, estas y otras investigaciones harán cada vez más competitiva a la energía solar fotovoltaica.

Necesitamos una apuesta firme para fomentar su uso desde las diferentes administraciones públicas (europea, nacional, autonómica y local) y, si no es así, ¡al menos que no pongan traba alguna a su desarrollo!

En resumen, las ventajas de la energía solar son incontestables: reduce el uso de combustibles fósiles,evitan el calentamiento global, reduce las importaciones energéticas, genera riqueza, empleo local y es modular y muy versátil. Necesitamos una apuesta firme para fomentar su uso desde las diferentes administraciones públicas (europea, nacional, autonómica y local) y, si no es así, ¡al menos que no pongan traba alguna a su desarrollo! Europa debe liderar la revolución solar y España es el escenario ideal por su alta radiación.